Joven profesionista motuleña, relata parte de sus logros y como ha ayudado a la sociedad

La nutrióloga Zindy Anahí Colli Can señala, en breve entrevista, que todo lo que a continuación se plasmó en estas líneas, no es con la intención de presumir ni mucho menos de ser presunciosa, lo relata para que toda persona que tenga una meta luche por alcanzarla.

La nutrióloga Zindy, como muchos la llaman hace algunos años concluyó con sus estudios universitarios y en el plantel del cual egresó fue invitada a dar una conferencia a jóvenes de esa universidad. Para ella fue una sorpresa cuando le entregaron un reconocimiento, por el día de la mujer, como emprendedora. Esto fue un motivo más que la impulsó a crecer como persona y profesionista.

Zindy Anahí Colli Can nos narró que los obstáculos a vencer han sido muchos: “Se me cerraron puertas, incluso la misma sociedad que no creía en mi por mi corta edad y, tal vez, mi inexperiencia; pero seguí insistiendo, lo seguiré haciendo para abrir las puertas que aún siguen cerradas, crear nuevos proyectos y vencer los muchos que faltan es la meta a seguir”.

Actualmente no solo cuenta con su licenciatura, sino también con un posgrado en medicina estética no quirúrgica del colegio CIMBO, de Puebla, además de varios diplomados en mercadeo, electro-terapia, hidrolipoclasia ultrasónica asistida, mesoterapia estética, cosmeto-estetica, bariatría y ozonoterapeuta.
Es directora de dos clínicas, las cuales cuentan con el registro de COFEPRIS y creó empleos para personas que también luchan por salir adelante, todas ellas mujeres: nutriólogas, terapeutas, universitarias y administrativas. Pero aclara que los empleos en las clínicas también son para los hombres: “Los ha habido, pero decidieron abrir horizontes y crear su propio bien y les deseo mucho éxito.”, explica.

“Mi mente es seguir expandiéndome y trabajar como un verdadero equipo de trabajo. Llevamos 11 años con CENAT, sucursales Mérida y Motul.”, añade.
Zindy dice que “Doy gracias a Dios por poner en mi mente el deseo de ayudar a las personas especiales, de conseguir mi patronato de altruismo a toda la gente que me ayuda a seguir soñando en esto. Regalemos sonrisas a corazones especiales.”
Nos platica que no todo ha sido miel sobre hojuelas: “No solo es tener alguna profesión, yo estoy orgullosa de quien soy y de dónde vengo. En mi niñez y adolescencia, la hice de payasita en los centros comerciales y cumpleaños.”

Y recuerda que “Fui tianguista, practiqué el ambulantaje en las ferias, es por eso de mis ventas en línea, de mi marca Verde Manzana que tiene varias sorpresas a futuro, en fin, sigo soñando y persiguiendo lo imposible y que con ayuda de Dios se hará posible.”
También señala que “Las mujeres tenemos la capacidad y el don de lograr todos los sueños.
Somos guerreras e invencibles. Una servidora y el CENAT les desea a ese ser maravilloso llamado mujer a seguir soñando y creérsela.”

Por último, la nutrióloga señaló que “Gracias a sus padres por ser cómplices de mis sueños y por su apoyo, a mi hermanito, a mi hijo por ser mi inspiración y a Dios por el don de la vida, la salud y todo lo que soy”.

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