En 2019, reapareció en Yucatán la triquinosis y cisticercosis

En Yucatán, 2019 se caracterizó con la reaparición de la triquinosis y la cisticercosis, pues ambas enfermedades zoonóticas estaban ausentes desde hace más de tres años, reveló la Secretaría de Salud federal.

Asimismo, el Estado también destacó debido a que se triplicó la leptospirosis pero disminuyó notablemente la brucelosis y la teniasis, las cuales, también son enfermedades transmitidas de animales al hombre.

Las zoonosis son todas aquellas enfermedades que en condiciones naturales se trasmiten de los animales vertebrados al hombre, y el ejemplo más conocido es la rabia.

Aunque afortunadamente, al menos en Yucatán, de 1998 a la fecha no hay incidente se rabia en humanos, transmitida por perros infectados.

El control de la rabia es una de las prioridades en salud pública debido a que esta es una enfermedad aguda y mortal que afecta al sistema nervioso central, causada por un virus presente en los líquidos de personas o animales como son perro, gato, murciélago, zorrillo, zorros, tlacuaches bovinos y equinos.

Además que tienen una multiplicidad de riesgos y afectan principalmente a las poblaciones más vulnerables.

De acuerdo con el estudio del especialista del Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Juan Carlos Kú Vera, la zoonosis es aquella enfermedad microbiana o parasitaria que afecta a los animales y puede infectar a las personas, la cual es transmitida tanto por animales caseros como silvestres.

En 2019, en el país se registraron dos mil 418 casos de enfermedades zoonóticas, con un aumento del 33.7 por ciento con respecto año anterior, cuya suma fue de mil 808 infectados de brucelosis, cisticercosis, leptospirosis, teniasis y triquinosis.

En la Península de Yucatán, el incremento es del 41.4 por ciento, al pasar de 70 casos a 99, lo que representó el 4.1 por ciento del total nacional.

A nivel regional, en Quintana Roo ocurrió el mayor número de infectados, y en menor medida quedó Campeche.

En Yucatán disminuyeron las patologías zoonóticas, en 24.4 por ciento durante el año pasado, cuando fueron 34 las personas infectadas, mientras que en 2018 fueron 45.

Luego de cuatro años de ausencia en el Estado, reapareció la cisticercosis, registrando tres casos, los únicos de la región.

La teniasis y la cisticercosis son enfermedades causadas por el gusano Taenia solium, la primera se origina cuando el humano consume carne de cerdo cruda o sancochada con cisticercos viables, desarrollándose el parásito adulto o solitaria en el intestino delgado.

Pero, la cisticercosis se adquiere por la ingesta de huevos provenientes de un individuo con teniasis, los cuales alcanzan su desarrollo a larvas o cisticercos en diferentes órganos y tejidos; en el sistema nervioso central ocasiona la enfermedad denominada neurocisticercosis.

Yucatán estuvo entre las 15 entidades federativas con mayor incidencia, lo que representó el 1.6 por ciento del total de México.

Asimismo, luego de tres años de ausencia, también reapareció a triquinosis, patología derivada de la ingesta de un cerdo infectado, el cual no se detectó a tiempo el problema, ya que en ocasiones, son animales de patio, por lo que no cumplen con las condiciones fitosanitarias adecuadas.

Con la mala preparación de los alimentos, es mayor la probabilidad de propagación de este parecimiento, el cual es provocado por la invasión de las larvas de triquina en los músculos del organismo.

Triquinosis

La triquinosis es una enfermedad parasitaria producida por el microorganismo Trichinella spiralis, el cual invade los tejidos musculares y provoca diarreas severas y dolor muscular, entre otros síntomas.

En el país se registraron 19 casos, en nueve entidades federativas, y el de Yucatán fue el único de la región.

En México, la zoonosis más frecuente fue la brucelosis, con mil 676 infectados, con un aumento del 30.1 por ciento, ya que en 2018 fueron mil 288 los casos.

De las zoonosis atendidas en la Secretaría de Salud, es la segunda en importancia, afecta a varias especies de mamíferos domésticos en especial grandes y pequeños rumiantes los cuales a través de su leche contaminada pueden infectar al hombre, por lo que se considera una zoonosis.

La presencia de la brucelosis en el humano se relaciona con la existencia de esta zoonosis en los animales, en especial con rumiantes productores de leche, la cual desde que se obtiene ya está contaminada, la opción para reducir el riesgo de transmisión ha sido la pasteurización.

El abordaje en la atención de este problema de salud pública y animal comprende tres ámbitos de intervención; la atención médica para la población que enferma, la prevención y control en el ganado y la regulación sanitaria en la obtención leche y en la elaboración de los lacticinios, actividades que se normalizan en diferentes disposiciones legales según su ámbito de competencia.

La enfermedad tiende a la baja y se vincula con los determinantes relacionados con la contaminación de leche y lacticinios con brucella, obtenidos de ganado enfermo, que consume un sector de la población.

En Yucatán se diagnosticó 10 casos, con una disminución del 61.5 por ciento, pues en 2018 fueron 26, y se ubicó en el lugar 22 de la tabla de incidencia, con el 0.6 por ciento del total nacional.

Leptospirosis

Por otra parte, la leptospirosis aumentó en Yucatán en 233.3 por ciento, al pasar de tres casos a 10, y a pesar de ello ocupó el octavo lugar de la tabla nacional de incidencia, con el 3.2 porcentual del país.

Según la SS federal, es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria del género Leptospira que se puede contraer al tener contacto con orina o líquidos corporales de animales infectados que pueden ser perros, animales de granja o salvajes.

Después de la infección, las leptospiras se encuentran en la sangre e invaden prácticamente todos los órganos y tejidos, por lo que esta afección se diagnostica mediante análisis sanguíneo y el tratamiento consiste en la administración de antibióticos.

Los síntomas de esta enfermedad aparecen en promedio 10 días después del contacto e incluyen: boca seca, fiebre, dolor de cabeza, muscular, salpullido, ojos enrojecidos, ictericia (piel amarilla) o vómitos.

En muchas ocasiones, es difícil diagnosticar esta infección debido a que es posible que por sus síntomas, se confunda con otros padecimientos.

Asimismo, es posible que se presenten complicaciones si no se recibe el tratamiento de manera oportuna, principalmente daño renal

A nivel nacional, fueron 319 los casos registrados, crecimiento fue del 200 porcentual, pues el año anterior, la suma fue de 143, y se distribuyó en 22 estados.

Finalmente, mientras que a nivel nacional aumentó la teniasis, en Yucatán disminuyó la problemática, pues teniasis es una infección intestinal causada por la forma adulta de grandes tenias, causada por el consumo de carne de cerdo.

Las manifestaciones clínicas de la infección por la Taenia solium adulta son variables, pueden incluir nerviosismo, insomnio, anorexia, pérdida de peso, dolores abdominales y trastornos digestivos.

La teniasis suele ser una infección no letal, salvo las molestias causadas por segmentos de gusanos expulsados por el ano, muchas infecciones son asintomáticas.

La infección intestinal en los seres humanos es consecuencia de la ingestión de carne de cerdo cruda o mal cocida, con el desarrollo posterior del gusano adulto en el intestino.

En México se registraron 212 casos, con un crecimiento del 150 por ciento, y en 2018 fueron 160, y en Yucatán, el diagnóstico disminuyó en 37.5 porcentual, al pasar de 16 a 10 infectados.

La patología se detectó en 26 estados, y Yucatán representó el 4.7 por ciento del total nacional.

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