Los “chivos”, ¡de moda con CJG!

Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

Con un significado literal de “antes de venerar”, proveniente del latín “expiatorius”, en los tiempos del Antiguo Testamento, los judíos solían sacrificar un chivo (joven macho de la cabra), de acuerdo con el mandato de Dios, a fin de purificar las culpas por medio del sacrificio (Levítico 16)​

Ahora bien, actualmente un “chivo expiatorio” es la denominación que recibe una persona o un grupo de personas a las que se quiere hacer culpables de algo, independientemente de su inocencia, por lo que sirve de excusa para los fines del inculpador.

De manera más específica, el apelativo se emplea para calificar a aquellos sobre quienes se aplica injustamente una acusación o condena para impedir que los auténticos responsables sean juzgados, o bien para satisfacer la necesidad de condenar a alguien ante la falta de culpables.

Comúnmente empleados en México ante la ineficacia o los fines políticos de la mayoría de los gobernantes, el término de “chivos expiatorios” volvió a ponerse de moda recientemente en Quintana Roo, ahora con ocasión de la multi nombrada manifestación del 9 de noviembre en Cancún, que arrojó numerosos temas de análisis.

Lo cierto es que, tras el escándalo nacional e internacional que provocó el caso, que culminó con la intervención del presidente López Obrador y la ansiada y exigida renuncia del titular de la Secretaría de “Seguridad” Pública, el innombrable tijuanense Carlos Capella, a quien el gobernador Carlos Joaquín protegió contra viento y marea, comenzó la historia de los “chivos”.

https://luisangelqroo.blogspot.com/2020/11/la-culpa-de-carlos-joaquin-lic.html

En efecto, ante la exigencia popular de justicia, que incluyó desmanes y una lluvia de balas, heridos y detenidos, el gobierno de Carlos Joaquín y su otro consentido foráneo, el fiscal general Oscar Montes de Oca Rosales, se comenzó a fraguar la manera de calmar los ánimos, por lo que “filtraron” la detención de los presuntos responsables de la muerte de Bianca Alejandrina Lorenzana Alvarado, cuyo esclarecimiento de exigía.

Así, la Fiscalía filtró que se trataba del promotor de pintura guerrerense “Irvin”, de 27 años de edad, capturado en Paseo Nicté, junto con el tianguista veracruzano “Freddy”, de 29 años, así como el vendedor ambulante campechano “Raúl”, de 18 años, éste detenido en la calle Yunme, de la Supermanzana 55.

La información, en la que “coincidieron” los medios, indicó que los tres fueron capturados el miércoles 11 por la noche, muy cerca de donde tiraron el cuerpo desmembrado de la víctima.

No tardó mucho en que, sin embargo, a través de redes sociales trascendiera que, en medio de una cacería de brujas para encontrar a quien la pague, no a quien lo hizo, los detenidos, a los que detectaron en un supuesto punto de venta de droga, eran realmente narco-menudistas, a los que convirtieron en chivos expiatorios.

Para ese efecto, fieles a la tradición policiaca, los tres jóvenes, fueron golpeados en el mismo sitio donde los detuvieron, por lo que no tuvieron más opción que confesarse responsables, aunque al entregarlos a la Fiscalía, dijeron que lo habían declarado para evitar que los siguieran golpeando, lo que se confirmó por dar datos que no coincidieron con la necropsia de la joven.

Según información cortesía del “Inspector Nocturno”, sin otro remedio y hasta hoy ignorantes de lo que ocurrió con los jóvenes, la gente de Montes de Oca los puso a disposición de la Fiscalía de Delitos contra la Salud, es decir narcomenudeo, pues se confirmó que no guardaban ninguna relación con el caso de Alexis.

Tal y como comentó el Grupo “Redes Sociales de Escárcega”, en su afán de resolver el homicidio para salvar a su entonces todavía jefe y colgarse la “medallita”, a los policías estatales se les cayó ésta poco después, porque al ser interrogados por la Policía Ministerial en torno al arma homicida, los acusados dijeron ignorarlo, pero que confesaron por no querer más golpes

Uno de ellos, inclusive, habría asegurado que asesinó a la joven “porque me engañó con un bato”, pero cuando le preguntaron cómo la habría ejecutado aseguró que “la ahorqué y luego la descuarticé”. Sin embargo, la autopsia reveló que la muerte no fue por asfixia.

Asimismo, le preguntaron con qué la habría cortado, a lo que dijo que con una sierra, pero al preguntarle sobre ésta respondió que “la tiró”, y cuando le preguntaron dónde, dijo que “no, ya comandante, la neta sólo dijimos eso porque no queríamos que nos siguieran pegando. Sólo somos tiradores (de droga) y nos cayó la policía”.

Hasta ahí el tema de los tres primeros “chivos”, ya que otro más, al parecer “pez gordo” del gobernador Carlos Joaquín, sería el tocayo de éste, el empresario de Playa del Carmen, Carlos Mimenza Novelo, actualmente recluido en el Cereso, detenido por la Guardia Nacional en el aeropuerto de Mérida Yucatán, por una orden de aprehensión.

Está acusado de extorsión por un medio de información -ya lo dijeron mil veces los medios afines a Carlos Joaquín, pero nadie dice cuál ni los motivos-, así como por daño en propiedad ajena, motín, amenazas, insultos, difamación, injurias, alterar el orden, caerle mal al gobernador, gritar mucho, espantar políticos, y todo lo que se imagine Usted…, con tal de mantenerlo encerrado e incomunicado.

Adjuntamos a esta columna dos vídeos, uno donde se ve reclamando en una camioneta el encierro de dos agentes ministeriales armados https://www.facebook.com/carlosmimenzanoveloo/videos/408511536973864/ y otro reclamando a legisladores del Congreso del Estado y al Gobierno del Estado la falta de seguridad en Quintana Roo -¡Qué “mentiroso”!, ¿Verdad?, https://www.facebook.com/carlosmimenzanoveloo/videos/840462150033075/ aunque cada medio informativo les da la interpretación que le gu$$$ta.

La verdad es que hasta hoy ignoramos la causa de su alejamiento con Carlos Joaquín, ya que al inicio del sexenio “pintaba” como uno de los colaboradores más fuertes del yucateco convertido en quintanarroense, pero ahora, en su más férreo crítico, así como, dicen, en uno de los principales enemigos de la prensa, que se ha rasgado las vestiduras en atacarle. Bueno, ya conocemos como opera el peso de los peso$.

Con todo, tal parece que Carlos Joaquín le ganó la partida, al menos hasta ahora, ya que, con su encarcelamiento y la renuncia obligada de Capella, se olvidó el tema de la inseguridad, las ejecuciones y el feminicidio en Cancún y se polarizó la información en torno a Mimenza. Aunque crean que está loco o es un payaso, nosotros NO necesitamos convenios ni que nos paguen para ver las cosas con mayor claridad.

Por cierto, apenas ayer se informó que las otras dos personas relacionados con el feminicidio de Alexis, es decir Ali “L” y Ángel “S”, fueron finalmente vinculados a proceso por el delito de encubrimiento, por lo que permanecerán en el Cereso de Cancún, tras que el Juez dictara prisión preventiva justificada.

Según la Fiscalía, derivado de trabajos de investigación de campo y gabinete, encontraron a los dos imputados probables participantes en el ilícito, ya que policías de investigación y peritos especializados encontraran el teléfono de la víctima entre las posesiones de aquellos ¡Imagínese el enorme “trabajo” que les dio hacerlo!

Por tal motivo, dijo, “el órgano jurisdiccional los vinculó a proceso e impuso prisión preventiva justificada, luego de que la representación social presentara la evidencia”, aunque concluye que “la Fiscalía Especializada en Investigación y Persecución del Delito de Feminicidio continúa con las pesquisas que permitan identificar y ubicar a más personas como probables participantes del feminicidio”.

¿Y tan-tan?, nos preguntamos. ¿No pudieron haber hallado el teléfono como cualquiera? ¿Y qué pasó con los policías represores que intervinieron a balazos en la marcha -al parecer, los inconformes ya están aprendiendo a manifestarse como la gente- y siguieron su “hazaña” en los separos?

En efecto, el tema no terminó con la balacera, ya que es tan grave como el caso de los disturbios de Atenco 2006, cuando el ex presidente priísta Peña Nieto gobernaba el Estado de México, donde existió una brutal tortura sexual que motivó la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que sentenció y condenó a México.

Julián Ramírez, director del Colegio Kukulcán y profesor de Alexis, aseguró que en el caso de algunas mujeres detenidas en Cancún la policía agredió sexualmente a éstas, a grado tal que escuchó los gritos de compañeras, mujeres detenidas que pedían que las soltaran y no les pegaran: “déjame de golpear y sácame las manos”, imploraban.

Con lesiones en el rostro y cuerpo, relató lo sucedido en la explanada del palacio municipal de Cancún, y la forma en la como los detuvieron y más tarde trasladaron junto con siete mujeres a Seguridad Pública Municipal y luego a la Vicefiscalía.

Los afectados se presentaron a la Vicefiscalía de Quintana Roo a ratificar sus denuncias por lesiones, abuso de autoridad, privación ilegal de la libertad, tortura, amenazas, omisión, homicidio en grado de tentativa y robo a mano armada, entre otros. Hasta hoy se ignora qué procedió.

Julián Ramírez apareció en numerosos vídeos transmitidos en redes sociales y medios de comunicación reclamando a los policías asistir a una manifestación civil armados, y señalando violaciones de derechos humanos en la represión policial.

No pueden salir a una manifestación de civiles armados con toletes y armas (AR-15, UZI), pistolas de 9 milímetros a dispararle a la población civil, había periodistas observadores de derechos humanos, maestros y niños, recordó, y agregó que lo detuvieron y golpearon con palos, toletes, lo patearon y dijeron que lo iban a matar, que iba a pagarla cuando les dijo que Alexis era su alumna y que lo iban a dejar peor que a ella.

Por su lado, una de las periodistas heridas de bala, Cecilia Solís, externó que el exceso de fuerza que aplicó la policía fue algo que jamás había visto, ya que el ataque fue directo, pues le dispararon a la pierna cuando corría para ponerse a salvo, aunque pensó que había sido un golpe.

¡No! El tema de Cancún y su incapaz alcaldesa Mara Lezama NO ha terminado. Esperamos que la Comisión Estatal de Derechos Humanos rinda su informe y concluya “sus” investigaciones la Fiscalía que, así las cosas con Montes de Oca, no dudamos de nuevos “chivos”.

¿Será que Carlos Joaquín espere una nueva manifestación “estilo” Cancún para remover a su incompetente Fiscal capitalino?

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *