403 casos positivos de COVID-19 en Umán y el alcalde soñando en su mundo de maravillas

¿Será que confundió su segundo informe con un cuento lleno de magia y muchos colores?
Por Omar Xool

Es curioso e interesante darse cuenta que, siempre que en Umán hay serios problemas y necesidades, el alcalde Freddy Ruz Guzmán suele sacar un haz bajo la manga para demostrar que no piensa más allá de su limitada capacidad cognitiva. En esta ocasión, Umán está sufriendo un tremendo nivel de contagio de coronavirus, y el primer edil preocupado por un segundo informe totalmente fantasioso, lleno de utopías particulares y, obvio, su especialidad: las mentiras y la demagogia.

La verdad es que quien sabe en donde y cuando hizo todo lo que, en ese dichoso librito, que tan alegremente repartió hace unos días, anuncia, porque la realidad en la ciudad es otra: esas 950 lámparas que fueron cambiadas, quizá lo hizo en sueños, así como también, todos esos miles de km de carreteras que ha reparado, porque aún existen en Umán una gran mayoría de calles oscuras y, además, llenas de baches.

Debería de invertir esos 9 millones que costará el nuevo mercado, esto en algún remoto caso que lo haga, en alguna nueva estrategia de prevención y erradicación del COVID-19, pues desgraciadamente Umán ha bajado mucho la guardia y los casos van en aumento. Según la SSY, hasta el día de ayer, miércoles, en Umán ya hay 403 casos positivos de coronavirus y seguimos ocupando el segundo lugar a nivel estatal, en cuanto a muertos por COVID-19, con 55 personas fallecidas.

Pero total. Eso “equis” para Freddy. Solo son números que no le afectan personalmente. Él está más preocupado por inventar números más elevados de supuestas inversiones en obra pública para agregarlos a su informe y así el mismo caer en sus propias mentiras. Es impresionante la cantidad de payasadas que ha hecho y que sigue haciendo.
Pero lo importante aquí es que, pese a todas las críticas, se le siguen ocurriendo más y más actos ridículos, lo más probable, para captar la atención de la gente, pero nada, “nomas” no lo logra.

Quizá está probando suerte y después de su vida política vaya a pedir “chance” en algún circo, total, la experiencia de hacer el ridículo y hacer reír a las personas, ya la está adquiriendo, y se ve que bastante. A Umán que se lo lleve la fregada, pero a su segundo (des) informe de gobierno municipal, ni lo toquen, ese acto protocolario lleno de mentiras, sí o sí, se necesita decir. Lo peor, es que sus damas de compañía, que se hacen llamar regidores, ahí estarán aplaudiéndole sus mentiras, solapando y siendo cómplices de cómo se engaña a la gente.

En fin, ya nos dimos cuenta una vez más, que ninguna autoridad municipal umanense sirve para nada, es importante que cada quien se cuide por su propia voluntad, como debe de ser y como se ha dicho en un principio, porque la parte que le corresponde al gobierno local, está más que claro que no tiene ni siquiera pensado hacerla.

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