La tuza, de plaga a ingrediente básico de un rico manjar de los pueblos mayas

Tahdziú, Yucatán, México a 11 de septiembre de 2020 (Bernardo Caamal Itzá)

Cultivar las tierras de temporal no solo significa conocer bien nuestras semillas, sino que es de interés saber cómo se comportan estas últimas ante las condiciones erráticas del clima, peor aún ante los destrozos que podría ocasionar la tuza, una de las temibles plagas de las plantas cultivadas, ya que el campesino a veces solo se percata de ella cuando sus plantas mueren de forma misteriosa o desaparecen en el hueco de estos animales.

Entonces, el hecho de estar revisando periódicamente la superficie cultivada es de vital importancia, porque basta encontrar montículos de tierra fresca en el predio, es señal de la presencia de este roedor.

Milperos de la región sur de Yucatán, cuentan “hemos visto a las tuzas recorrer los caminos antes de que se presenten lluvias intensas” otros comparten “el baj -tal como conocen a la tuza por los mayas-, es muy inteligente, ya que es capaz de direccionar sus túneles por donde están los platanares, yucas y piñas”

Además, resaltan “No podría creer, pero un viento no tan fuerte tumbó varios de mis frutales, y al caer la mata, pude observar que le habían roído la raíz; mis árboles murieron misteriosamente por la sequía y fue cuando noté que la tuza afectó gran parte de mis plantas, señalan. Incluso entre bromas los labriegos, señalan “no te vayan a comer las raíces” en referencia a que tus enemigos actúan como tuzas.

Entonces, el ingenio de quienes trabajan las milpas, fue buscar la forma más idónea de aprovechar a la tuza en delicioso platillo, es más, en los antiguos relatos lo relacionan con los panes sagrados de los yúuntsiles o los señores del agua y del monte, lo que significa, que nada se le desperdicia por ser un animal sagrado.

En esta ocasión, German Ake Ek, oriundo de Tahdziú, en sus redes sociales compartió sobre el temible baj, conocido por su nombre científico: Orthogeomys hispidus.

Ake Ek, en su muro destacó que la mejor forma de cocinar a la tuza sea en el pib o horno de tierra, en donde resaltó los ingredientes: 1 Hoja de plátano; una pizca de sal; 5 hojas de cebollina; una pizca de pimienta y el animal.

Entre los aspectos a considerar para elaborar este delicioso platillo regional, indicó:

“Paso 1.- Se hierve un litro de agua y luego se le echa encima de la tuza para quitarle los pelitos en el cuerpo con la ayuda de un cuchillo.

Paso 2.- Se hace un pequeño hueco en la tierra como de 30 x 20 cm

paso 3.- Se pone la leña en el PIB (horno) atravesado y encima llevará entre 10 o 15 piedras tamaño de una naranja aproximadamente.

Paso 4.- Se prende el PIB (horno) como 20 minutos aproximadamente.

Paso 5.- Se extrae los cabos de la leña en el pib y de esta forma sólo queda el carbón prendido junto con las piedras calientes.

Paso 6.- Se le pone un poco de sal a la tuza en el cuerpo y luego se le envuelve con una hoja de plátano posteriormente se pone a la tuza boca bajo en el PIB y se tapa el hueco con una tabla, bolsa de nylon etc.; Y luego se le pone la tierra encima de la tabla cuidando que no se escape el calor del horno.

Paso 7.- Se espera como 30 minutos aproximadamente y luego se extrae del PIB.

Paso 8.- Se desmenuza la carne y por otro lado el excremento se le pone una pizca pimienta, una pizca de sal al gusto, 5 hojas cebollina y se mezcla.

Paso 9.- Se prepara la masa y se hace las empanadas con carne adentro o con el excremento de la tuza”

Germán Aké Ek, señaló que para la preparación de este manjar, en esta ocasión estuvo acompañado por Bernardita Vera y Alejandra Montejo.

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