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El caso de José Ravelo: de los juzgados penales a la arena política de la mano de Jorge Ramírez Marín

El caso del veracruzano parece que representa una jugosa chuleta política para el senador Carlos Ramírez y que “El Gordito” está dispuesto a hincarle el diente para llevar agua a su molino.

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

Lo sucedido con el joven veracruzano es un hecho lamentable. No sólo es doloroso para la madre de José, sino también para la sociedad yucateca. Sin embargo, más allá de lo repudiable que el suceso nos pudiese parecer lo principal es que prevalezca el Estado de Derecho y no los asegunes. Por desgracia, el caso de veracruzano ya está convertido en botín político y personajes como el senador Jorge Ramírez Marín ya tiraron sus redes en el río revuelto.

La llamada que hizo “El Gordito Marín” a la madre del joven fallecido fue grabada en vídeo en su totalidad y, también, parece ser que alguien se aseguró que se filtrara en las redes sociales ¿con qué fin?

Es muy peligroso para el Estado de Derecho que políticos, como el senador Jorge Ramírez, metan las pezuñas porque es evidente que lo que busca es canalizar esa indignación ciudadana para ganar simpatías. Peor aun cuando la moneda de cambio que utilizó “El Gordito” es exhibir el dolor de una madre, a la que él le promete un apoyo, para que todos veamos lo “buena onda” que es él y lo aberrante que es la persona que fue su contrincante en las pasadas elecciones.

No es aceptable que un senador, cuya labor es precisamente la de generar leyes, promueva, aun de manera tácita, los linchamientos mediáticos con la finalidad de engordar y condimentar su caldo político. Casos como el de José Ravelo han ocurrido con anterioridad, pero “El Gordito” nunca se pronunció al respecto. La diferencia de este con los demás es que los otros no ocuparon grandes titulares en los medios de comunicación, lo que me lleva a pensar que a Jorge Carlos Ramírez no le interesan los muertos, ni sus familias, ni los derechos humanos, ni la justicia. Parece que “El Gordito” sólo trata de crear el caos para que las aguas se revuelvan más y su pesca sea abundante.

Yo mismo, por mi profesión de comunicador, he sido víctima de la brutalidad policiaca. Fui detenido injustamente en compañía del director general de este medio y de nuestro asesor jurídico mientras realizábamos nuestro trabajo periodístico.

Es por esa misma razón que me interesa, al igual que a todos los que conformamos este medio de comunicación, que el penoso asunto de José Ravelo se resuelva conforme a derecho y no de acuerdo a las conveniencias veleidosas de los políticos. Sí los policías son encontrados culpables, que caiga sobre ellos todo el peso de la Ley, pero que sea un juez el que dicte la sentencia, no “El Gordito Marín” ni las redes sociales. Es cuánto.

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