Carta de un usuario del estadio Salvador Alvarado

El día de hoy, recibimos en nuestro correo una carta de un usuario del estadio Salvador Alvarado, quien desea que expongamos de manera pública una serie de deficiencias en las áreas administrativas de dicho inmueble. A continuación, reproducimos el texto íntegro:

“Como usuarios del Estadio Salvador Alvarado, estamos indignados porque no parece haberse invertido 76 millones de pesos en la remodelación de este deportivo: material de segunda y desaparecieron áreas que eran significativas para nosotros, los que practicamos algún deporte. Las canchas de padel son fue capricho de Jorge Esteban Abud, director de unidades deportivas del IDEY, ya que es aficionado a ese deporte y, para el colmo, siguen los protegidos de Carlos Saenz administrando el mencionado inmueble.

Mauricio Vila puso como director del IDEY a Carlos Sáenz, que es su amigo de robos, este a su vez se rodeó de puro corrupto: en el Estadio Salvador Alvarado puso como administrador a Jesús Molina Torres, un vil holgazán y lépero que solo está dedicado a su equipo, los Runners. A Molina Torres el estadio salvador Alvarado no le importa en lo más mínimo, él es priista y se volvió panista para sus propios intereses; tanto así que siendo el administrador de dicha unidad deportiva cuando está el gobernador en un evento dentro del estadio Jesús Molina está como San Pedro: mirando de lejos, pues sabe que no es de la línea del panismo.

De pésimo gusto es ver como este sujeto, siendo el administrador, se la pasa en su celular sin querer atender las necesidades de dicha unidad. Jesús Molina “El ojo alegre”, como se le conoce en el estadio no es nada tonto, platicando un día durante las elecciones con la embaucadora Cecilia Centeno, cuando esta iba a correr con los Runners, le comentó que si el PAN ganaba él será el administrador del Estadio Salvador Alvarado, estaba preocupado de como administraría esta unidad si eso sucediera; pues no tiene la capacidad y además se había quedado sin empleo, estaba muy preocupado y fue el momento de la vividora de Cecilia Centeno para ofrecer su apoyo y ser intocable a pesar de que tiene antecedentes administrativos no buenos y sabe que su cabeza peligraba por ser priista, entonces tiene pláticas con su amigo Alejandro Lara Vargas, quien es priista de hueso colorado y que era administrador del Estadio en la administración rolandista e hijo de la corrupta Angélica Araujo.

Cecilia Centeno le vende ideas baratas a Chucho Molina para que no saque a este su íntimo amigo y siga como coordinador del Estadio Salvador Alvarado. A Molina le brillaron los ojos con semejante idea, así él no tendría que trabajar por el estadio, sino que tendría a estos priistas haciendo el trabajo que él no puede hacer, por mediocre. A cambio les da protección a pesar de ser corruptos ladrones y malos administradores.

Este par de coordinadores, junto con otro coordinador llamado Diego Huchim Osalde, otro hijo de Angelica Araujo, tienen al estadio como si fuera su empresa, solo ven sus intereses y desean figurar y maltratar a usuarios que no les caen bien, las mamás de los muchachos que practican nado sincronizado están hartas de la mala administración de estos priistas que dejó Chucho Molina porque son prepotentes; no atienden en tiempo y forma las quejas que se les hace, solo están en el relajo en lugar de atender las necesidades de los usuarios, Cecilia dando mala imagen con su vestimenta dentro de la administración gran diferencia del trato que tuvieron en la unidad Villa Palmira, allí la unidad es pequeña pero bien organizada y todos están dando un buen servicio, Tres coordinadores tiene Jesús Molina y con todo esto el servicio del Estadio es pésimo.

No se entiende porque el gobernador no da la instrucción de sacar a estos malos servidores públicos, ya que en sexenios pasados han estado al cargo del estadio, exigimos a Mauricio Vila que de órdenes a Carlos Sáenz hacer un buen trabajo administrativo de quitar a estos malos servidores públicos y poner a gente capacitada, lo exigimos porque con nuestros impuestos les pagamos su sueldo. Ya es hora de que Jesús Molina Torres se ponga a demostrar en esta nueva etapa del Estadio su capacidad e inteligencia para administrar esta unidad deportiva y se deje de estar siempre mirando el celular atendiendo las necesidades de los Runners y no de las del Estadio Salvador Alvarado. Si deja un sabor de boca amargo la remodelación tan siquiera el pipope como se le conoce a Jesús Molina en el bajo mundo haga un buen trabajo.” (sic)

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