Uxcucul Sur: la poca memoria de sus habitantes y el cinismo y la desvergüenza de sus autoridades auxiliares

La gente de Xcucul tiene todo el derecho y la razón del mundo para estar molestos, pero deben aprender la lección y no permitir más que sus autoridades, empezando por los comisarios municipales les abandonen de nuevo.

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

Las autoridades auxiliares, también conocidos como comisarios municipales, deben cumplir con las funciones y responsabilidades que les confiere el artículo 68 de la Ley de Gobierno de los Municipios del Estado de Yucatán, que a la letra dice: “Las autoridades auxiliares son aquellas que colaboran con el Ayuntamiento, conforme a esta Ley y los reglamentos gubernativos, con el fin de atender las funciones y la prestación de los servicios públicos. De igual modo, coadyuvarán para garantizar la tranquilidad, la seguridad y el orden público en el Municipio.”
Sin embargo, lo sucedido hoy por la mañana en la comisaría umanense de Xcucul Sur, es un asunto para analizar.

Primero quiero dejar en claro dos cosas: la primera de ellas es que la ciudadanía tiene todo el derecho a manifestarse y mostrar su enojo ante tantos años de abandono municipal y, la segunda, es que considero que el enojo y los reclamos de los pobladores de Xcucul Sur son justos.
Sin embargo, a pesar del justo enojo por tantos años de abandono, también hay que reconocer que son de muy corta memoria.
La problemática que viven los vecinos de esa comisaría umanense no tiene su origen en la actual administración, sino que data de muchos, pero muchos trienios atrás. Las carreteras que conducen a Ticimul y a Dzununcan no se llenaron de baches en seis meses, sino que son producto de años de abandono.

Y eso es lo que, al parecer, los vecinos de Xcucul Sur han olvidado, pues quienes liderearon el plantón de hoy por la mañana han sido parte importante de ese abandono.
Iniciemos con Irma Pech Chi. Doña Irma parece tener la memoria muy corta y la conveniencia muy larga, pues su hermano Gabriel Pech fue comisario municipal durante el primer periodo del petizo y tracalero exalcalde Freddy Ruz Guzmán. Gabriel no se caracterizó por trabajar en bien de esa comisaría, por el contrario, era mas bien frecuente encontrarlo en la cafetería Pop, en Mérida, enfrascado en amenas tertulias con otros morenistas, como él. Y así dejaba Gabriel pasar el tiempo, mientras los baches de las carreteras que comunican a Xcucul con otros poblados se multiplicaban en tamaño y número. ¿Por qué Irma no reclamó antes, cuando su hermanito podía hacer algo por la comisaría? El mismo esposo de Irma, el actual comisario municipal, reconoce que esta problemática viene de años atrás, tal cual se escucha en el vídeo anexo.

El segundo culpable del abandono de Xcucul es el propio Gabriel. Nunca, en su momento, gestionó, como comisario municipal, la repavimentación de las carreteras que hoy, con justa razón, causan la molestia de los habitantes del lugar. Por el contrario, Gabriel aplaudió las ocurrencias de Freddy Ruz, pero hoy su mente y su “compromiso” morenista parece olvidarlo.

El tercero, y es a quien ahora los de Xcucul deben exigir, es al actual comisario municipal, Diego Lanz Euan. ¿Qué ha gestionado Lanz desde que asumió el compromiso de ser autoridad auxiliar? ¿Ya interpuso solicitudes ante el alcalde y ante los empresarios a los que hoy, en un brote de repentino y extraño “compromiso con el pueblo”, les reclama el abandono del poblado?
La gente de Xcucul tiene todo el derecho y la razón del mundo para estar molestos, pero deben aprender la lección y no permitir más que sus autoridades, empezando por los comisarios municipales les abandonen de nuevo. Las autoridades auxiliares deben asumir su responsabilidad y compromiso con total seriedad y representar, de verdad, los intereses de la gente y no los intereses partidistas o propios. Qué se les exija en la misma medida en que se le debe exigir al presidente municipal para que esto no ocurra de nuevo. Que conste.
Es cuánto.

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