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II Yucatán, un año de desgobierno y un gabinete estorboso
El gabinete de Joaquín Díaz Mena en Yucatán está conformado por 25 integrantes, de los cuales una parte significativa proviene de otros partidos: al menos 8 son expriistas y 6 expanistas, además de perfiles ligados a Morena y ciudadanos sin militancia partidista.
Aproximadamente 8 expriistas en áreas como desarrollo social, cultura y administración pública; alrededor de 6 expanistas en seguridad, educación y gestión municipal. El resto de los cargos, en su mayoría de menor nivela, fueron ocupados por militantes de Morena, cuadros cercanos a Díaz Mena y perfiles ciudadanos.
Se podría pensar que el gabinete del gobernador refleja una estrategia de inclusión de diferentes corrientes políticas, lo que puede interpretarse como un intento de gobernabilidad amplia, sin embargo, en los hechos se percibe una realidad diferente. Lo cierto es que esta diversidad, en lugar de abonar para bien, ha generado durante más de un año de gobierno tensiones internas dentro del propio gabinete y en Morena, dado que parte de la base morenista esperaba un gabinete más “puro” del partido. También ha abierto amplios debates y críticas sobre coherencia ideológica y la capacidad de quienes ocupan esos cargos, pues por un lado el discurso ideológico morenista le ha vendido a sus bases la imagen de que el PRI y el PAN eran nido de corrupción, pero les otorgan a sus chapulines cargos de primer nivel en el gabinete.
Así, las divisiones internas en el gabinete de Joaquín “Huacho” Díaz Mena en Yucatán giran principalmente en torno a la coexistencia de expriistas, expanistas y cuadros de Morena, lo que ha generado graves tensiones por cuotas de poder, continuidad de figuras políticas del pasado de dudosa reputación, inmovilidad gubernamental y falsas expectativas de renovación.
