Gaspar Ventura sacrifica la justicia por su lucimiento personal

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

Aquí voy de nuevo. Necio que es uno. Para variar, en su programa de anoche, el alcalde de Umán, Gaspar Polanco hablo mucho y dijo muy poco. Y es que es muy difícil sacar carnita cuando el corte es más hueso conformado de puro lucimiento personal. Sin embargo, “Venturita”, en un fragmento que dura menos de un minuto, sin pretenderlo se desnuda por completo y nos muestra la magnitud de sus mentiras, su desvergüenza y su cinismo.

Invito al lector a primero ver el vídeo donde compartimos ese momento del que hablo, para luego continuar la lectura de esta opinión.

Visto ya el vídeo, a mí me quedan claras varias cosas: la primera de ellas es que Gaspar reconoce que en Umán hay una gran cantidad de fraccionamientos que no están municipalizados y que, en consecuencia, acorde a las leyes están impedidos a recibir muchos de los servicios municipales. Entre ellos mantenimiento de espacios públicos, lámparas del alumbrado público y reparación de baches y pozos de absorción. También reconoce que no se han municipalizado porque, debido a la corrupción de las administraciones públicas anteriores, estos fraccionamientos presentan serios defectos en la construcción de su equipamiento urbano y vialidades. Este último punto implica que “Venturita” está consciente de los graves problemas con los que conviven a diario los habitantes de estos fraccionamientos.

Tan sabedor está Gaspar de la magnitud de esta problemática, que no se compromete a municipalizar estos asentamientos urbanos porque, según, representarían un problema para el ayuntamiento.

La cuestión es ¿qué va a hacer al respecto? ¿Patear la lata y dejar que el problema crezca hasta generar una gran inconformidad social? ¿O dejar que crezca hasta que sea mucho más complicada y costosa la solución? Si “Venturita” ya reconoció, porque así lo afirmó anoche, que constructoras y autoridades se coludieron en actos de corrupción ¿por qué no inicia una investigación en contra de los responsables? Bien podría empezar con los fraccionamientos que se construyeron durante el sexenio de Freddy Ruz. ¿No les parece?
Además, “Venturita” no puede negarse a municipalizar estos fraccionamientos por el hecho que estos vayan a representar un problema para el ayuntamiento, como él afirma. En primera, porque fue elegido por el pueblo y se le paga para resolver esos problemas y no los que él escoja para su lucimiento personal.
Dejar impunes esos actos de corrupción entre constructoras y autoridades y no municipalizar esos fraccionamientos para los que los habitan no solo significa ser ciudadanos de tercera sin derecho a servicios municipales sino también a un gran daño patrimonial. Muchos de los que viven en esos fraccionamientos están pagando sus casas en plazos que van de los 25 a los 30 años. ¿Cuándo terminen de liquidar sus deudas y sean propietarios de esos predios, cuánto valdrán? ¿Quién querrá comprar una casa o vivir en un fraccionamiento con calles llenas de baches y a oscuras? Por ejemplo ¿quién quiere comprar hoy una casa en ACIM o ACIM II?
Los umanenses ya escucharon a Gaspar, pero ellos y usted, lector, tienen la última palabra y el poder de la acción. Es cuánto.

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