Del porqué son tan importantes las consultas públicas de ley

‘’LOS DEL GOBIERNO NO SE MANDAN SOLOS. LOS MANDAN LOS GRANDES EMPRESARIOS CAPITALISTAS’’.

PorJesús Solís Alpuche.

‘’Ellos no se mandan solos. Yo creo que el gobierno ya no tiene fuerzas para aplicarles la ley a los ricos, y por eso ninguno, ni los de aquí, aceptaron sentarse con nosotros para hablar del problema que tenemos con la contaminación…’’ me dice en corto don Luis Yamá. Otros opinaron que la enriquecida, -aquí en Kinchil-, empresa porcícola los mantienen ‘’maiceados’’ les da para su campaña y por eso no quieren dar la cara. Ni el presidente municipal, Valentín Pech ni el comisario Basilio Poot asistieron, ‘’pues se habían vendido’’
Presentes viejos campesinos y Campesinas que hasta con las uñas defiende el Uso Común del ejido de Kinchil, porque ahí hacen leña, carbón, yíich oregano, y los apicultores y citricultores esperamos a los directivos de Keken, la industria porcícola convocada, en conjunto con las autoridades, Domitilo Carballo del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas -INPI-; Eric Villanueva Mukul, Indemaya; Hernán Cárdenas, de la Semaranat; Andrés Galván de Conagua; y Saida Rodriguez Gómez de Desarrollo Sustentable. Que NO asistieron.
Después de más de media hora de tolerancia y en presencia de los Comités de la Observación y representantes del alto Comisionado de las Naciones Unidas Andrea Cheracci y Gloria de Marino así como los grupos de acompañamiento de Greenpeace Viridiana Lázaro; Kanan T´zonoot de Homún, Yucatán, Doroteo Hau y del Grupo Indignación Cristina Muñoz. Que si asistieron.
Los tres primeros cuestionamientos fueron para las autoridades municipales, e instituciones que supuestamente representan los intereses del pueblo maya, como son INDEMAYA y el INPI. Y fueron
1.- Quien pidió el permiso para la instalación de la granja porcícola en nuestro territorio?
2.- Porqué se les otorgó los permisos sin consultar antes a nuestro pueblo?
3.- Cada cuando se revisa, y refrenda en su caso, ¿si es que el permiso se les seguirá concediendo a la granja para continuar extrayendo agua de nuestro territorio?
Los otros tres cuestionamientos fueron para las autoridades ambientales Semarnat, Conagua y Sds, que supuestamente deberían vigilar la defensa ambiental; la protección del acuífero y la salud en la región.
1.- Como miden el grado de contaminación del agua? 2.- Cada cuándo hay inspecciones para analizar si no existe incremento de contaminación por las aguas residuales que se vierte al acuífero voluntaria o involuntariamente? Y 3.- ¿Por qué no se les preguntó a los pueblos si querían o no que se instalara una granja en sus tierras, antes de otorgar cualquier permiso?
De haber asistido los directivos o administrativos de la empresa porcícola las preguntas que les correspondía responder son las siguientes:
1.- A cuanto asciende sus ganancias anuales por tener la producción de cerdos en nuestro territorio?
2.- Cuantos cerdos produce la granja mensualmente y 3.- desde cuando cuentan con su Medida de Impacto Ambiental.
Días antes de nuestra Convocatoria a las asambleas informativas en Celestún, Kinchil y San Fernando, municipio de Maxcanú, Keken con aserción pagada publicó en varios medios que reitera a la opinión pública su compromiso con el cuidado de su comunidad, su entorno y el medio ambiente. Así como su negativa a participar en la consulta, por considerar que esta, se encuentra fuera de los parámetros de la ley, es decir que no es una consulta indígena como marca la Constitución.
Es claro que los grandes empresarios de estos megaproyectos, que alimentan en forma industrial a gran parte del mundo a cuestas de nuestra fuerza de trabajo mal pagada, y de nuestros recursos naturales que extraen y contaminan la región en sólo 12 años han crecido al mil por ciento, pues sus ganancias son fáciles. Lo único que tienen que hacer es propaganda que encubra el modelo de desarrollo depredador que en otras latitudes gobierno y poblaciones no aceptan.
Es claro también la irresponsabilidad oficial, que como ya es cada vez más descarado, la complicidad y dependencia de los gobiernos federales, estatales y municipales, su sometimiento a estos intereses, que priorizan el crecimiento de las economías corruptas a expensas de la vida en la región, el Estado.
Estamos frente a las complicidades del poder político y el poder económico que los partidos políticos imponen en forma electoral. Pero tenemos la alternativa de la Consulta del pueblo maya, aunque Keken diga que no somos mayas, tenemos el derecho Constitucional a decidir. El 25 de julio, los pueblos de Celestún, Kinchil, Sal Fernando, comisaría de Maxcanú le nulifiquemos el permiso al dueño de la granja de cerdos para seguir trabajando en nuestro territorio. Empecemos a ejercitar nuestro poder establecido en el art. 39 de la Constitución.
No queremos ese modelo de desarrollo que nos afecta el ambiente, cielo acuífero y tierras. ENPECEMOS a ubicar a las autoridades como lo que son Servidores Públicos y no servidores de los empresarios que se enriquecen en nuestro suelo con los recursos que nos pertenecen y nos dejan solo excretas, basura y enfermedades. chantzacan@hotmail.com

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