Claro conflicto de intereses en turismo de Yucatán

Integrantes de la comunidad turística yucateca acusaron a la secretaria de Fomento Turístico estatal, Michelle Fridman, de mantener operando su empresa, Eme Media, como complemento a su actividad como funcionaria.

Integrantes de la comunidad turística de Yucatán alzan la voz para denunciar que Michelle Fridman, secretaria de Fomento Turístico, mantiene operando su empresa, Eme Media, como complemento a su actividad como titular de turismo estatal, con lo que incurre, sostienen, en un claro conflicto de intereses ya que es, a la vez, juez y parte. Se exige una investigación a conciencia por parte de la Secretaría de la Contraloría General del Gobierno del estado de Yucatán para evitar la impunidad.

Lo que incomoda es que Fridman al frente de Turismo de Yucatán tiene la responsabilidad de promover los atractivos turísticos del estado y, al mismo tiempo, su empresa promueve los atractivos de estados competidores de Yucatán, por lo que en los hechos boicotea el trabajo desplegado por la comunidad turística de la entidad. ¿A quién favorece y a quién perjudica?

No cabe duda de que a partir de que comenzó su función como titular de SEFOTUR, a la empresa de Friedman le ha crecido su cartera de clientes turísticos. Le ha venido bien la ventana de promoción que le ha dado el ser secretaria estatal de turismo. ¿a quién promueve más Michelle; a Yucatán o a Eme Media?

Este es el conflicto de intereses más claro que la actividad turística del estado pueda haber visto en toda su historia La Ley General de Responsabilidades Administrativas, (LGRA) en su artículo 3, fracción VI, dice “se entiende por conflicto de interés: La posible afectación del desempeño imparcial y objetivo de las funciones de los Servidores Públicos en razón de intereses personales, familiares o de negocios”.

La ley menciona que es importante aclarar que un conflicto de interés puede ser positivo o negativo, sea para beneficiar a alguien cercano o para actuar en detrimento de otro. En ese sentido, un conflicto de intereses no implica de facto una acción errónea o ilegal, pero debe de ser propiamente identificado y tratado de manera transparente y efectiva. Cuando un conflicto de intereses se ignora, las conductas correspondientes pueden derivar en violaciones a la ley.

¿La información estratégica de competencia que recaba de la actividad turística de los prestadores de servicios de Yucatán, la ocupa para el diseño de las estrategias de los clientes del ramo turístico de su empresa?

¿Acaso cuando realiza una propuesta para un destino competidor de Yucatán, se abstrae de todo su conocimiento que le ha dado el ser empleada del gobierno del estado de Yucatán, a través de la Secretaría de Fomento Turístico, o lo usa a su favor y, por lo tanto, en contra del estado?

Integrantes de la comunidad turística de la entidad sostienen que es necesario analizar el ámbito legal del nivel de involucramiento del resto de los secretarios estatales de turismo que tienen negocios con la empresa de Friedman, en el tráfico de influencias, el conflicto de intereses y otras faltas administrativas.

El México al que todos aspiramos es aquel en donde nuestros gobernantes, nuestros funcionarios públicos, son eso, funcionarios de gobierno, no una mezcla híbrida entre empresarios y funcionarios en donde la responsabilidad queda en entredicho, en donde no sabemos a quién sirven, si a aquellos que con sus impuestos pagan sus sueldos o a las empresas con las que se enriquecen utilizando la influencia de sus cargos.

Fuente:Cronica.com.mx

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