Alarifes reprueban lentitud gubernamental, por viviendas de baja calidad

Alarifes de diversos puntos de la ciudad lamentaron la lentitud de las autoridades estatales y federales para la solución del uso de cemento de baja calidad para la construcción de viviendas en diversos fraccionamientos del Estado.

Asimismo, reprobaron la actitud del presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Eduardo Ramírez Leal, al solapar que sus agremiados adquieran cemento de mala calidad y nocivo para la salud.

De tal manera, en los últimos años, es notable la precaria la calidad de las viviendas del Estado, debido al tipo de material de construcción que se utiliza, pues los empresarios le apuestan más a lo más barato.

Asimismo, reprobaron que Ramírez Leal minimizara la problemática que desde dos más de dos años prevalece en la entidad, e incluso, desconoce que albañiles han interpuesto denuncias por la mala calidad del cemento así como el daño a la salud que provoca el manejarlo, querellas interpuestas ante la Procuraduría federal del Consumidor (Profeco) así como ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

El contratista César Ehuán Xool afirmó que la CMIC sólo busca proteger a sus agremiados, pues en la reciente conferencia de prensa minimizó la problemática que existe en la entidad, ya que sus afiliados a la cámara adquieren insumos de baja calidad.

Resaltó que lo peor de todo, en lugar de abaratar las casas, estas son más caras, pues los más beneficiados son los propios constructores.

Indicó que al final, la obra es de mala calidad y los más afectados serán los propietarios de vivienda.

Por su parte, Raúl Pérez Ehuan mencionó que ante todo, los alarifes laboran con el material con que cuentan, aunque en ocasiones el producto les cause daño, tal como ocurrió con el cemento importado “Arabian Cement”, el cual se produce en Egipto.

Mencionó que a pesar de las recomendaciones de la precaria calidad del producto, los constructores siempre buscan lo más barato.

Ejemplificó el caso del cemento Magno, cuya precaria calidad provoca que la obra carezca de las condiciones adecuadas para que sea habitable.

La actual anomalía fue dada a conocer por el contratista Darío Poot, de la constructora Alvade, quien manifestó que les dan para trabajar cemento de baja calidad.

Como oportunamente se publicó, el declarante se negó a dar a conocer el nombre de los fraccionamientos en los cuales se utiliza dicho producto, “por temor a que las familias que ya dieron enganche de las viviendas se nos vengan encima”.

Explicó que “a la hora de construir, el cemento no fraguó”, por lo dicha marca no cumple con el estándar de calidad.

La problemática del cemento empezó a mediados de 2018, cuando se denunció que uno importado causaba daños en la salud de los alarifes.

En su momento, el defensor de los albañiles afectados, Juan Moo Moo, denunció que los alarifes sufrieron de ronchas, comezón y quemaduras en la piel, con el manejo del cemento egipcio “Arabian Cement” importado

Desafortunadamente, están congeladas las denuncias que el 27 de julio de 2018 interpuso ante la Secretaría de Salud de Yucatán (SSY) así como en la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), sobre los daños que ocasiona dicho producto de construcción.

Posteriormente, los contratistas Arquímedes Sánchez de la Cruz y Jorge Pérez Corona interpusieron una denuncia por ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), al afirmar que el cemento egipcio no trae el contenido establecido, es de baja calidad, el producto se vende en frágiles empaques y si lo dejas en algún sitio húmedo enseguida se endurece, además de la afectación económica.

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