Mérida
Los abogados de los vecinos de la calle 82 de Progreso cometen tremendo error

Al parecer, un tremendo error probatorio de los abogados que se contrataron para ello, Tribunal Colegiado de Circuito (federal) niega en definitiva y confirma negativa de suspensión provisional en contra de la construcción de la famosa obra “Viaducto elevado sobre la calle 82 en Progreso, Yucatán”.
Hace algunos meses, en primera instancia, una juez federal con sede en Mérida, Yucatán, negó la suspensión provisional de la construcción del nuevo viaducto elevado sobre la calle 82 de Progreso, Yucatán, esto, toda vez que contrario a lo que dispone el artículo 131 de la Ley de Amparo “los abogados” que contrataron los vecinos presuntamente afectados no exhibieron prueba alguna para acreditar que la construcción del nuevo viaducto elevado causaría irreparables daños medioambientales, en la salud y estructurales en los predios de presuntos afectados durante y después de la construcción de esa obra. (Se anexa vínculo de la versión pública de la resolución: https://www.dgej.cjf.gob.mx/siseinternet/actuaria/veracuerdo.aspx?listaacord=2&listacatorg=1353&listaneun=32306780&listaasuid=1&listaexped=440/2023&listafauto=22/03/2023&listafpublicacion=23/03/2023)
También anexamos a esta nota la versión pública y el vídeo donde se resuelve el recurso de queja número 81/2023 por el H. Tribunal colegiado en materias civil y administrativa del décimo cuarto circuito (con sede en Mérida), y los magistrados confirmaron la resolución del juez de federal en la cual negó la suspensión provisional respecto de la construcción del nuevo viaducto elevado sobre la calle 82 de Progreso, Yucatán. (Se adjunta vínculo de la versión pública de tal resolución de recurso de queja: http://sise.cjf.gob.mx/svp/word1.aspx?arch=951/0951000032348698002.pdf_1&sec=dar%c3%ado_alejandro_hern%c3%a1ndez_falc%c3%b3n&svp=1).
Como se percibe, hubo una deficiente asesoría jurídica por parte de “los abogados” que se contrataron para tal juicio. Dichos licenciados o abogados, no supieron o no pudieron acreditar con las pruebas idóneas la “afectación real e inminente que les ocasiona la construcción de tal obra pública” a los vecinos presuntamente afectados por la construcción del viaducto elevado. Ni hablar. Sin embargo, tal parece que el líder de los inconformes, Raymundo Santana Góngora, ya logró un acuerdo con gente del ejecutivo estatal y la inconformidad se ha disipado. Incluso, hasta se dice que vecinos que nunca les han dado mantenimiento a sus predios, han aprovechado la ocasión para reclamar “daños estructurales” a sus viviendas y llevar agua a su molino. A río revuelto.