“Venturita” tapa las corruptelas de Freddy Ruz y deja sin servicios públicos a los umanenses

“Venturita” no debe anteponer, como pretexto, que la municipalización de estos fraccionamientos constituye un problema para la comuna. Bueno, para resolver esos problemas está él. Gaspar debe gobernar para todos los umanenses y, por lo tanto, debe dar solución a todo tipo de problemas y no sólo los que él elija por ser fáciles y prestarse al lucimiento personal. ¿O que acaso no fue a pedirles el voto a los habitantes de esos fraccionamientos?

¿Qué hay que pagar un precio? Sí, pero no lo pagarán del todo los vecinos y el ayuntamiento, Gaspar debe llevar ante las autoridades a los culpables de estas irregularidades y recuperar fianzas y dinero malversado. Sólo es cuestión de olvidarse de los pactos de impunidad y querer hacerlo. Sólo con la hacienda que presume Freddy tendría Ventura un buen capital para empezar, ¿no lo creen?

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

Lo digo una vez más: a Gaspar Cisneros, el alcalde de Umán, no le daña su imagen los argumentos que expresamos quienes le exigimos el cumplimiento, como alcalde, de su palabra empeñada como candidato. Lo que le daña son las barbaridades y declaraciones desafortunadas que él mismo hace ante los diversos medios de comunicación.
A pesar de ser entrevistas preparadas a priori para el lucimiento personal de “Venturita” y usadas para justificar su ineptitud y tender una cortina de humo para tapar su pacto de impunidad con Ruz Guzmán, Gaspar no da pie con bola, el subconsciente le traiciona, se imagina que está ante un psicólogo y suelta joyitas como “…seguimos viviendo en un pueblo con una mentalidad pequeña.”
En una entrevista hecha para Umán TV el pasado domingo 12, no sólo las declaraciones de “Venturita” son desafortunadas, sino también el cinismo, desvergüenza y descaro que muestra al lavarse las manos en los temas de servicios públicos que más afectan a los umanenses y tratar de escabullirse por el callejón pintando acciones que, si bien son buenas porque ayudan en menor medida a la sociedad, no son nada del otro mundo.

Cuando tocaron el tema de los fraccionamientos sin municipalizar, Gaspar, con más cara que espalda, resumió la problemática con esta maravillosa frase: “…hoy se aprovecharon de los umanenses…” “Venturita” sabe entonces que hay delincuentes de cuello blanco que se coludieron para aprovecharse de los umanenses. ¿Por qué, entonces, no hace nada al respecto?
Gaspar mismo afirma, en esa entrevista, que los anteriores alcaldes se sentaron a negociar con los fraccionadores para municipalizar fraccionamientos que no cumplían con las especificaciones que marcan los reglamentos y leyes al respecto. El código penal federal, en su artículo 222, tipifica ese acto como delito de cohecho. Eso es corrupción.
“Venturita” también admite que ya se le han acercado algunos fraccionadores para que municipalice, de manera ilegal, los fraccionamientos que ellos construyeron y, Gaspar mismo dice, que la respuesta que les ha dado es que él no lo hará, hasta que no subsanen todas esas deficiencias. Eso me deja muy en claro que, al menos a esos “algunos”, “Venturita” los tiene muy bien identificados, pero… sí es así ¿por qué entonces, cómo autoridad que es, no aplica las medidas de apremio que marca la Ley para obligar a esos fraccionadores a cumplir en tiempo y forma? ¿Por qué Gaspar deja que los fraccionadores den solución a esas irregularidades hasta que se les de la gana? ¿Será que teme que una confrontación legal en contra de esos fraccionadores ponga en evidencia pública las corruptelas de Ruz Guzmán, al que no quiere tocar ni con el pétalo de una rosa? Contrario a lo que afirma Cisneros Polanco, eso demuestra que no es lo que nosotros decimos lo que daña a los umanenses, sino lo que él dice y, sobre todo, lo que él no hace.

El asunto de esos fraccionamientos irregulares no es grave, es gravísimo. En Umán existen, según Gaspar, 56 fraccionamientos, de los cuales sólo 8, según me informó la Dirección de Obras Públicas, están municipalizados. Estamos hablando que un 86% de esos fraccionamientos no tienen derecho a recibir servicios públicos y tampoco obligaciones fiscales con la comuna. Si bien es verdad que municipalizarlos ahora, por las condiciones en las que esos fraccionamientos se encuentran, es una carga para la comuna por la gran inversión que se tiene que hacer, eso sólo sería a corto plazo y les saldría más barato a los habitantes de esos fraccionamientos y al ayuntamiento hacerlo ahora que más tarde.
Los propietarios de los predios ubicados en esos fraccionamientos irregulares deben entender que no solo no tienen derecho a recibir servicios públicos, sino que, por si fuera poco, esos inmuebles ya se han depreciado pues esas zonas carecen de plusvalía. ¿Quién quiere comprar una casa o irse a vivir donde las calles están llenas de baches y a oscuras porque no hay municipalización? Solo un loco. Y Gaspar que la municipalización de esos fraccionamientos ampliará la base fiscal del ayuntamiento y podrá hacerse de más recursos mediante cobro de permisos, anuencias e impuestos prediales, entre otros.

¿Qué hay que pagar un precio? Sí, pero no lo pagarán del todo los vecinos y el ayuntamiento, Gaspar debe llevar ante las autoridades a los culpables de estas irregularidades y recuperar fianzas y dinero malversado. Sólo es cuestión de olvidarse de los pactos de impunidad y querer hacerlo. Sólo con la hacienda que presume Freddy tendría Ventura un buen capital para empezar, ¿no lo creen?

Por su parte, Gaspar acusa a sus antecesores de patear la lata y no resolver este problema, con el pretexto de no querer heredar problemas. ¿Qué va a hacer? ¿Mirar a otro lado, como sin nada pasara, y dejar que esa bola de nieve siga creciendo?
La Constitución Política Mexicana, en su artículo 1o. establece que “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.” Y también “Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.” Dentro de ese marco legal, “Venturita” debe iniciar de manera inmediata los procesos para regularizar todos y cada uno de los fraccionamientos no municipalizados, pues acorde a lo estipulado en dicho artículo de nuestra Carta Magna es obligación de las autoridades restablecer el marco de derecho cuando este ha sido violentado y de ninguna manera debe permitirse que existan ciudadanos sin derechos.

“Venturita” no debe anteponer, como pretexto, que la municipalización de estos fraccionamientos constituye un problema para la comuna. Bueno, para resolver esos problemas está él. Gaspar debe gobernar para todos los umanenses y, por lo tanto, debe dar solución a todo tipo de problemas, no sólo los que él elija por ser fáciles y prestarse al lucimiento personal. ¿O que acaso no fue a pedirles el voto a los habitantes de esos fraccionamientos? ¿O también él es uno de esos aprovechados a los que se refiere? Para mí, lo que Gaspar piensa está muy claro “…seguimos viviendo en un pueblo con una mentalidad pequeña.
Es cuánto.

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