“Venturita”: ¿al rescate de nuestras tradiciones o desesperación política?

Nuestro brillante alcalde rescata para su “Capital de las Industrias” una vieja ingeniería maya y las calles de Umán y sus comisarías se convierten en sakbejo’ob o sacbés.

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

No sé cómo interpretar el “bacheo” que el alcalde prianista de Umán, Gaspar Cisneros Polanco mandó hacer en la carretera hacia la comisaría de Tebec. A falta de material adecuado y de dinero para comprarlo, “Venturita” ordenó que todos los hoyancos de esa vialidad umanense se tapen con sascab. Como en esa carretera hay más metros cuadrados de baches que de asfalto, pues la carretera luche totalmente blanca.
Al principio pensé que ese material lo utilizaron por falta de recursos económicos en las arcas del ayuntamiento umanense, hay que entender que una campaña política sale muy cara, pero no. Mientras transitaba yo por esa carretera una epifanía vino hacia mí y comprendí, por toque divino, que siempre he malinterpretado las buenas intenciones de Gaspar Cisneros.

Se llenaron los hoyancos de esa carretera con sascab no por falta de presupuesto. Presupuesto que, repito, debemos de ser conscientes que es escaso por el altísimo costo de la pasada campaña política de Gaspar. El caso es que el alcalde no lo hizo por eso… ¡no señor! La realidad es que, así como el alcalde de Querétaro se quedó hecho un pendejo porque nunca se le ocurrió algo tan brillante como los “Lunes de Chamba”, Gaspar se quedó maravillado con los acueductos queretanos y se dijo a sí mismo ““Venturita”… coño, tú eres un chingón: vamos a matar dos pájaros de un tiro: cómo no hay lana para bachear calles, porque ya me la gasté toda comprando votos, y la gente está jode y jode con eso de los baches… ¡pues vamos a rellenarlos de sascab!”
De esa manera, nuestro brillante alcalde rescata para su “Capital de las Industrias” una vieja ingeniería maya y las calles de Umán y sus comisarías se convierten en sakbejo’ob o sacbés.

Con chance y hasta la misma Michelle Fridman lleva a sus cuates “influencers” para que promuevan a Umán y también sea reconocida como “Capital de las tradiciones mayas” y se le suma esto a las que ya tiene, como “Capital de las Industrias” y “Ciudad Inteligente”.
¿Qué en estos momentos, por el tráfico, el sascab levanta una terrible polvareda? ¡Qué importa! Un poco de talco para el salpullido no cae mal. ¿Qué cuando llueva todo ese sascab se va a lavar y de nuevo quedarán al descubierto los enormes baches? Pues sí… pero ¡qué más da! Ya se le ocurrirá a “Venturita” otra vacilada para marear la perdiz.
Lo único que pido es que no se vaya a enterar de nuestros sacbés el alcalde de Querétaro y se quiera chingar la idea de nuestro alcalde.
Es cuánto.

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