San Vila Dosal aplica el método de la pena y la lástima, al problema del Isstey

Con el método de la pena y la lástima, el gobernador Mauricio Vila Dosal pretendió justificar su “política de austeridad” así también quiere convertirse en el primer beato yucateco, al “sacrificar el dinero ahorrado” en beneficio de los pensionados y jubilados del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado (Isstey).
Sin embargo, el espectáculo de sacrificio se cayó cuando los afectados se manifestaron frente a palacio de gobierno, donde denunciaron la reducción de hasta dos mil pesos en sus pagos.

Como siempre, para evitar dar la cara ante la sociedad, Vila Dosal autorizó la emisión de un comunicado, con el cual se busca que la ciudadanía tenga pena por el gobierno del Estado pues se estableció que “el Isstey se encuentra en quiebra inminente. Este Gobierno heredó un organismo mal administrado y con una normatividad fuera de la realidad”.
Incluso, advierte que “la quiebra total se registrará en 2021, poniendo en riesgo las prestaciones de trabajadores, jubilados y pensionados”.

Vila Dosal pretende convertirse en mártir político al establecer que “Administraciones pasadas fueron las que causaron esta situación: Durante la administración 2007-2012, de Ivonne Ortega Pacheco, el adeudo histórico al Instituto fue de 2,081 millones de pesos. Para liquidar esa deuda, el gobierno de Rolando Zapata Bello creó el Fideicomiso de la Reserva de Ucú en diciembre de 2014. Sin embargo, dicha administración, dejó un adeudo de más de 173 millones de pesos por concepto de cuotas vencidas, más intereses moratorios”.
En su papel de benefactor, estableció que “con esta situación, desde el primer día de la presente administración estatal, por instrucciones de titular del Poder Ejecutivo, Mauricio Vila Dosal, todas las dependencias han implementado políticas de austeridad. Estas medidas han permitido un gasto más eficiente del presupuesto, comenzando con un ahorro de mil millones de pesos”.

Pero, la faramalla duró poco cuando un grupo de jubilados y pensionados del gobierno estatal denunció un nuevo atropello cometido en su contra, pues fueron sorprendidos con injustificadas reducciones en sus pagos, que oscilan entre 700 y dos mil pesos.

La protesta se efectuó después de que en las oficinas del Isstey les dijeron que les aplicaron “un ajuste” que debió hacerse hace tres años.
Asimismo, denunciaron que al mismo tiempo se les advirtió que los montos recibidos ahora serán los que les paguen en adelante

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