Ramírez Marín ¿le pide permiso a Mauricio Vila?

¿Desde cuándo un senador priista acude a palacio de gobierno para “checar tarjeta” con un gobernador panista? ¿Sabrá el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, de esta subordinación del senador ante el gobernador blanquiazul?

Por Fernando A. Toledo y Rivadeneyra

Cuando el agua del río suena, es porque algo lleva, y aunque el refrán suene algo trillado parece ser un saco hecho a la medida, y por el más fino sastre italiano, que encaja como guante para darle algo de claridad a los comentarios que los politólogos de café, los analistas serios y algunos medios, en cuanto a que, entre el gobernador panista, Mauricio Vila, y el senador priista, Carlos Ramírez, hay un amasiato político. Los más suspicaces aseguran que en realidad no se trata de un amasiato, sino de un amarre de intereses.

Y es que hasta el lenguaje y las expresiones utilizadas por el mismo Ramírez Marín gritan a los cuatro vientos su incondicional amor por el chaparrín de la 61con 60. Tanto así que hoy por la mañana, en la improvisada rueda de prensa bajo los arcos de palacio, el senador demostró que ya hasta habla como Vila, pues según Carlos Ramírez “…hay que resarcir los daños hechos por los recortes en fondos federales destinados a los estados”.
Claro que, al igual que Mauricio y su coro, no explicó, ni demostró, en que partida están esos recortes, ni como realmente están afectando las finanzas públicas estatales. ¿Así o más claro que con esas declaraciones ya le dio la razón al petizo gobernador y, de manera tácita, justificó la andanada de ilegales impuestos que nos enjaretaron Vila y los serviles diputados-alza-dedos?

Pero, además, para que Mauricio vea que hay amor de verdad, Jorge Carlos le fue a preguntar “al rey de la casa” que, si necesita más dinero para gastar en viajes, premios y encuestas pagadas, no hay problema: Carlos se lo tramita más rápido que en lo que AMLO expresa “me canso ganso”. ¡Ah, eso sí! Hay que salir a declarar que todo eso es por el bien de los yucatecos, no vaya a ser que la plebe se encabrone más y Vila baje del lugar 18 al 32 en la próxima encuesta de Arias Consultores, o peor tantito, que a Mauricio le vaya tan mal que ya ni en la tabla de los 32 figure.

¿Le expresó Carlos a Vila su desacuerdo con el inconstitucional impuesto del 8% sobre el consumo de energía eléctrica que Mauricio nos está cobrando? ¡Nombre! ¿Para qué? No vaya a ser al gobernador mas lindo del mundo se le borre la sonrisa de su divino rostro. Carlos no quiere perturbar la tranquilidad del chaparrito. ¿No es mejor tomarse de las manos, mirarse fijamente a los ojos y hablar de “coincidencias”? Y que quede claro, Carlos fue a palacio de gobierno para preguntarle al gobernador lo que Mauricio Vila necesita, no lo que los yucatecos necesitamos. Al menos yo no he visto que Marín se reúna con la gente de la calle, con los pensionados y jubilados del ISSTEY, con los maestros despedidos… ¿para qué? Ya queda muy claro que, para el senador, no es Yucatán el que merece más, sino Mauricio Vila. ¡Ahhh… cosas del amor!

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