La sonrisa de Mona Lisa

LA VISIÓN DE CARONTE
Por Miguel II Hernández Madero

Durante siglos ha sido un enigma la Mona Lisa, pero no sólo eso, sino que también se ha escrito mucho sobre su media sonrisa y esos ojos enigmáticos que nos miran desde el Renacimiento y ese es un misterio estético y bello…, muy diferente a la media sonrisa y la mirada que nos dirigen varios políticos locales, envueltos en su misterio.

¿Por qué hablar de la Mona Lisa? Bueno, lo que llama la atención es su sonrisa, dibujada a medias y con los ojos entrecerrados; algo que quizá se buscó al diseñar la imagen pública del señor gobernador Mauricio Vila Dosal: que su sonrisa llame la atención de la gente.

Y lo logró. Su sonrisa llamó la atención y le ganó simpatías en muchos, al grado de que venció en elecciones al abanderado del PRI, quien nunca pudo componer la figura ni proyectar una imagen de confianza entre la mayoría de los votantes.

Pero la imagen de Vila Dosal va en descenso. La imagen no se construye únicamente difundiendo encuestas o repitiendo un mes sí y al otro también que se es el mejor; con eso se atiende la imagen externa, pero no es suficiente para mantener la aceptación entre quienes conviven el día a día, o viven la realidad de las consecuencias de las decisiones tomadas por la Administración Estatal.

El domingo hubo un informe de Gobierno, en un escenario nuevo, a poca distancia del Paseo de Montejo, con mucha seguridad para garantizar que dentro del Centro de Convenciones nada opacara el acto protocolario del gobernador, aunque afuera hubiese gente protestando por sus tasas impositivas y decisiones impopulares.

Mientras afuera los manifestantes eran frenados por elementos de la Secretaría de Protección y Vialidad, que hasta lanzaron un cartucho de gas pimienta para dispersarlos, adentro todo era sonrisas, felicitaciones, aplausos e incluso los legisladores locales, se dieron el lujo de compartir en sus redes el deleite que tenían por ir al Informe de Gobierno.

Son esos mismos legisladores que aprobaron el impuesto, que no se podrá cobrar este año, así como los demás aumentos solicitados por el ejecutivo estatal, esos mismos que se proclaman representantes del pueblo que estaba siendo dispersado a unos metros de ellos.

Y tal cual la sonrisa de Mona Lisa, plasmada en un lienzo, así se vieron las sonrisas de los legisladores y del gobernador, unidos en imágenes difundidas; sólo que la del cuadro renacentista es arte y la imagen actual, es el reflejo de la triste realidad que vivimos.

En lo ocurrido del domingo no hay que culpar a partidos políticos, ni pretender que todo está bien. La gente se reunió para manifestar su inconformidad y desencanto, tras haber votado por quien les prometió más, sólo que no entendieron en ese entonces a qué se refería con su slogan de campaña.

Ojalá haya un despertar ciudadano en las elecciones del próximo año y la violencia no se incremente. Yucatán no lo merece.

Hasta la próxima…

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