La desvergüenza de Freddy Ruz

¿Con que cara puede Freddy Ruz reclamarle a AMLO por no recibir a los alcaldes inconformes durante la famosa “Mañanera” cuando Freddy mismo le cerró las puertas de palacio a los umanenses en su pasado (des)informe?
¿Cómo puede Freddy afirmar que no hay dinero para llevar al cabo las obras más básicas y necesarias, como bacheo de calles, alumbrado público, salud y asistencia social, cuando el mismo le ofreció a Julia Rosado $30 mil pesos para que opere para él durante la pasada campaña política?

Por Consejo Editorial

La baladronada del “chiquialcalde” umanense y consejero estatal panista, Freddy Ruz Guzmán amagando en su muro social de Facebook con presentar su renuncia si el gobierno federal no le cumplía ciertas peticiones ya raya en lo insano. Los umanenses de verdad deberíamos estar muy preocupados por tener a un personaje de esa estatura en palacio municipal. Y aclaro que utilizo el término “estatura” no sólo para referirme a su corta altura, sino también a su calidad como persona. Y la manera en que los usuarios umanenses del Face reaccionaron, prácticamente apaleándolo con comentarios adversos, cuando no insultantes y denigrantes, demuestra que la credibilidad publica de “ChiquiFreddy” es tan baja, que solo es superada por su corta estatura.

De entrada, “Shorty Freddy” demostró, otra vez, que hasta para sostener sus dichos le faltan huevos, pues apenas vio que los comentarios no le favorecían borró inmediatamente del muro social su fanfarronada, ya que no tiene ningún argumento legal, moral o ético para sostener su afirmación. Las lagrimas de cocodrilo derramadas por el petiso, en todos los sentidos de la palabra, consejero estatal del PAN, primer edil de Umán y poch diputado alegando que “todo lo hace por bien de Umán y los umanenses” ya no se las cree nadie. “ChiquiFreddy” ya le ha mentido y ha traicionado a tantos que su palabra ya carece de valor alguno, es un cheque de hule, porque, además, él mismo se ha empeñado. ¿Con que cara puede Freddy Ruz reclamarle a AMLO por no recibir a los alcaldes inconformes durante la famosa “Mañanera” cuando Freddy mismo le cerró las puertas de palacio a los umanenses en su pasado (des)informe? Eso demuestra también que, además de corto de estatura, Freddy es corto de memoria, pero creo que desvergonzado es un adjetivo mas adecuado para el caso.

Si las arcas municipales de Umán no tienen recursos no es por culpa del gobierno federal, sino porque el municipio ha sido mal administrado durante cuatro años por el alcalde panista. ¿Cómo puede Freddy afirmar que no hay dinero para llevar al cabo las obras más básicas y necesarias, como bacheo de calles, alumbrado público, salud y asistencia social, cuando el mismo le ofreció a Julia Rosado $30 mil pesos para que opere para él durante la pasada campaña política? No hay dinero en las arcas municipales para lo necesario, pero sí lo hay para que Freddy Ruz, Manuel Garrido y Gregorio Montero vayan a vacacionar, a costillas de los umanenses, a la CDMX. No hay dinero para bacheos, agua potable, cambio de lámparas, mantenimiento de semáforos… pero sí hay “billullo” para inventar puestos para Ventura Cisneros, Omar Pech y Gregorio Montero.
“Shorty Freddy” debería explicarnos para qué carajo sirve la Dirección de Planeación Estratégica, a cargo de Montero Martín además de abultar la nómina de palacio municipal. ¿De qué nos sirve a los umanenses pagarle a Omar Pech Canché un sueldo cómo director de atención ciudadana si, de cualquier manera, los reportes y quejas ciudadanas valen madre porque, según ellos, no hay dinero para solucionar la problemática que genera las quejas?
Recordemos que, según “ChiquiFreddy”, contrató a Omar y a Gregorio “… para hacer frente a la política nacional de austeridad que afecta las finanzas municipales y obliga a reorganizar y hacer eficientes todos sus recursos humanos y materiales.” Incluso, Freddy mismo abundó sobre el caso, asegurando que “Para lograr ese objetivo, se ha iniciado un ejercicio de revisión de la administración municipal con el fin de definir prioridades y reorientar el ejercicio del gasto en áreas estratégicas” (Diario de Yucatán, 3 de Sep. de 2019). Si el alcalde sale a quejarse argumentando que el ayuntamiento está quebrado y no hay “ni para pagar la luz”, entonces Omar y Gregorio no están haciendo el trabajo para el cual fueron contratados y empleado que no da resultados debe ser despedido.

Pero además el “Chiquialcalde” y consejero estatal blanquiazul equivoca las formas. Para empezar el gobierno federal no otorga de manera directa recursos a los municipios, sino que lo hace a través del ejecutivo estatal. En pocas palabras: en Yucatán esos recursos los recibe Mauricio Vila y él lo mangonea… perdón… lo “administra” haciéndolo llegar a cada municipio. ¿Por qué no va Freddy a palacio de gobierno a pedirle al gobernador que se faje los pantalones y le exija, SÍ E-X-I-J-A, al presidente AMLO más dinero para Yucatán?
Pero, además, ¿en dónde están nuestros diputados y senadores? ¡Vaya! Si el mismo Vila presume que se lleva de a coyazos con el Presidente de República ¿por qué no aprovechar tan excelente relación? De paso, ya entabladas las pláticas entre Vila y Freddy, podría el alcalde de Umán pedirle al gobernador que en lugar de estar gastando millones de pesos en premios balines como ese de “Mérida , la mejor ciudad del mundo” o derrochando recursos en cumbres de la paz, o que la secretaria de turismo, Mitchelle Fridman, deje pagar anuncios de miles de pesos para que linda cara salga en revistas internacionales… se utilice ese dinero para los ayuntamientos.

Por otro lado, ¿dónde están los diputados y senadores? ¿Freddy ya contactó a Memo Canul, Enrique Castillo, Raúl Paz, Cecilia Patrón o Carlos Ramírez para que gestionen más recursos para el municipio?
¿Y qué hay de nuestros regidores? Umán cuenta con el corredor industrial más grande de Yucatán ¿esas empresas no pagan impuestos municipales señores regidores? Freddy Ruz tiene que aclarar, antes de salir a llorar como una Magdalena, cómo está estructurado el presupuesto de ingresos y egresos rubro por rubro; cuanto dinero se recauda, de dónde proviene y en qué y por qué se gasta. Pero bueno, que podemos esperar si Freddy nos oculta la información sobre cuanto nos costó a los umanenses las remodelaciones del Callejón Romántico. Mientras tanto, en Umán, en Umán, la desvergüenza del petizo alcalde crece en magnitud a la par que los baches, la cantidad de lámparas fundidas del alumbrado público y las propiedades y cuentas bancarias de él y familiares. ¡Te lo ganaste Umán, por vender tu voto!

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