Juan Valencia destapa la corrupción en el IEAE Yucatán

Por Consejo Editorial

Tal y como lo habíamos comentando en uno de los programas de TV que emite nuestra casa editorial, más precisamente el viernes 6 pasado en “Café con Sabor Amargo”

(https://www.facebook.com/EspaciodelSureste/videos/809647859472683/), hay claros indicios que en el IEAE Yucatán se llevan al cabo presuntos actos de corrupción al amparo del gobierno estatal.

Por eso no es casualidad que se haya iniciado una sistemática de desprestigio en contra de Juan Valencia, quien ha interpuesto una denuncia ante las autoridades correspondientes para que esos presuntos ilícitos sean investigados y que, en su momento procesal, se castigue a quienes están involucrados.

Tampoco es casualidad que el cabecilla de dicha campaña sea el esposo de María Marín Rodríguez Jefa de la Unidad de Comunicación, Relaciones Públicas y Atención Ciudadana del IEAEY, ya que, de acuerdo a las pruebas presentadas y que conforman el expediente presentado ante el juzgado, ella autoriza compras a sobreprecio. Cómo muestra exponemos las copias de una orden de pago autorizada por Marín Rodríguez por la cantidad cercana a los $27 mil por la compra de diez cartuchos de tóner.

En la factura presentada por Net Center se aprecia el desglose; el precio unitario que María Marín paga por un cartucho es de $2,357, cuyo precio comercial normalmente es de $900 en promedio. Por otro, Marín Rodríguez autoriza que se eroguen $1,840, cuando su precio real no sobrepasa los $700. Y esto es sólo una muestra, pues en las pruebas que Juan Valencia aporta en su denuncia también hay claros indicios que presuponen que María Marín Rodríguez no lleva al cabo las compras de manera lícita, pues en muchos casos no se realizan las licitaciones que ordena la Ley y ella asigna de manera discrecional a sus proveedores de acuerdo a sus intereses personales.

Pero los asunto del IEAEY no sólo están mal en compras, pues también hay elementos de prueba que hacen presuponer que existe una tremenda pista de aterrizaje dispuesta a modo para que los aviadores operen a sus anchas. Una muestra es el caso de José Luis Navarro Echeverría, quién presentó su renuncia al IEAEY para ingresar como trabajador en el Comité Directivo Municipal del PAN, en Mérida, sin embargo, sigue cobrando sus emolumentos en el IEAE Yucatán, según consta en los recibos cuyas copias les ofrecemos adjunto a esta nota.

La pregunta que usted lector se estará haciendo es ¿y sabe todo esto el gobernador del estado? Pues debería. El gobernador debería saberlo pues el rotativo “La Verdad” ya había hecho público un supuesto desvío de recursos y la manera en que Kirbey Herrera Chab operó, para cubrir una malversación de $363 mil, en presunta complicidad con la jefa de recursos humanos de dicha dependencia, Lorena Bastarrechea. Para tapar ese hueco financiero Kirbey le ordenó a Bastarrachea incluir en el pago del aguinaldo de cada uno los once coordinadores la cantidad de $10 mil, en el entendimiento se acordó que esos $10 mil, que cada coordinador recibió de más, debían ser retirados del banco de manera inmediata para ser entregados a Kirbey Herrera, quien utilizó ese dinero para cubrir el desfalco.

Hoy Juan Valencia da la cara y hace pública la denuncia que presentó ante las autoridades pertinentes. Sólo esperemos que estás autoridades actúen de acuerdo al Estado de Derecho y en concordancia a la política de austeridad que tanto pregona el gobernador estatal Mauricio Vila. ¿O será que Mauricio sólo nos castiga a los ciudadanos con más impuestos mientras en el IEAE Yucatán se despilfarra el dinero y se llevan al cabo presuntos actos de corrupción? Mauricio debería cerrar primero esas fugas antes de pedirle a los yucatecos que nos apretemos más el cinturón… pero eso es pedirle peras al olmo.

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