Freddy Ruz y exhibe unos mensajes con su esposa para ver quién manda

La conversación privada, que malamente Freddy hizo pública, es un claro síntoma de la podredumbre moral y ética de Ruz Guzmán, Nelvy Couoh, Carmen Guzmán y toda la familia entera. Seamos claros, el matrimonio entre Ruz y Couoh es la versión de nuestro patio del matrimonio entre Peña Nieto y La Paloma; una unión pactada por el interés y con la finalidad de repartirse el dinero público como si fuera un botín de piratas. Ni Freddy ni Nelvy son unas blancas palomas y a ninguno de los dos les encaja el traje de víctimas.

Por El Negro Pelas

El alcalde umanense y consejero estatal del PAN no tiene vergüenza. Nunca la ha tenido. Parece que ambición por el poder y el dinero le ha cocido el cerebro y es que, como si fuera un chavito inmaduro de 13 años el señor alcalde de Umán, Freddy Ruz Guzmán, decidió ventilar su vida privada a través de su cuenta de Facebook donde nos “informa”, mediante una captura de pantalla, que su “esposa” lo corrió de su casa porque no llegó a una cena familiar, o algo así, y según se entiende, por los reproches que Nelvy Couoh le hace a Freddy, no es la primera vez que esto sucede. La pregunta de los sesenta millones de pesos es ¿se ha roto el acuerdo comercial pactado entre el alcalde panista y la primera dama de Umán?

Y no es una pregunta ociosa. En Umán, es un secreto a voces que la relación entre Nelvy Couoh y Freddy Ruz está basada en un acuerdo y que fue la misma Nelvy quien se ofertó, como una mercancía, para que su esposo pudiera vender a los umanenses, para sus propios propósitos políticos, la imagen de ser “una familia feliz”. El hecho que el alcalde favorito del presidente estatal del PAN Asís Cano, ventile cosas personales, acuse sin razón a una persona o agreda a quien está en desacuerdo con él no debe extrañar a nadie, los mismos allegados de Freddy han afirmado que cuando el alcalde ya está borracho, muy drogado, o las dos cosas, actúa de esa manera. El problema es que esto sucede muy a menudo, pues todo Umán es testigo que Freddy ha publicado comentarios estúpidos y sin sentido en su muro de Facebook y después ha tenido que eliminarlos total o parcialmente.

La conversación privada, que malamente Freddy hizo pública, es un claro síntoma de la podredumbre moral y ética de Ruz Guzmán, Nelvy Couoh, Carmen Guzmán y toda la familia entera. Seamos claros, el matrimonio entre Ruz y Couoh es la versión de patio del matrimonio entre Peña Nieto y La Paloma; una unión pactada por el interés y con la finalidad de repartirse el dinero público como si fuera un botín de piratas. Ni Freddy ni Nelvy son unas blancas palomas y a ninguno de los dos les encaja el traje de víctimas. De hecho, las únicas víctimas de todo esto son los propios umanenses pues mientras la familia Ruz-Guzmán-Couoh se ha dedicado a comprar propiedades y se han convertido, todos ellos, en millonarios Umán pasa por una etapa de abandono en sus servicios públicos y programas de salud y sociales como nunca se había visto. Ni el peor alcalde priista ha sido tan malo y corrupto como Freddy Ruz y su familia. Y eso es ya decir mucho. Ahora bien, los reclamos de Nelvy a Freddy tampoco son cosa que los umanenses no sepan: que es un desobligado, irresponsable, que nunca está dónde debe estar y que les ha jodido la vida a muchos es vox populi. Es más, haga usted un ejercicio, en la cabecera de la conversación que exhibió Freddy, cambie el nombre de “Nelvy Esposa” por “Pueblo de Umán” y verá que los reclamos de Nelvy son los mismos que hacemos los umanenses. ¿A poco no?

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