En zona arqueológica de Xiol aparece edificio único, con características del Puuc

Por vez primera en el Norte de Yucatán, se registra el hallazgo de un edificio con características propias del Puuc, el cual pertenece a la zona arqueológica de Xiol, ubicada en lo que hoy es Kanasín, inmueble que fue habitado por un personaje de la élite maya.

Ante el notable descubrimiento, los investigadores establecieron que por el momento, es el único en su tipo en esta parte de la Península.

Asimismo, durante los trabajos que se efectúan aparecieron objetos de pedernal y jadeíta, procedentes de El Chayal y San Martín Jilotepeque, Guatemala, lo que demuestra la importancia del sitio, con una antigüedad de poco más de dos mil años, pues es notable el nexo comercial con urbes mayas ubicadas en lo que hoy es Centroamérica.

El especialista del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) – Yucatán, Carlos Alberto Peraza Lope, destacó los logros obtenidos con el proyecto la restauración de diversos monumentos arqueológicos pertenecientes al sitio localizado a 2.5 km al noreste del centro de Kanasín y a 10 km al Oriente de Mérida.

Resaltó la grata sorpresa obtenida con la estructura 53, nombrada como Edificio de Las Celosías, cuya arquitectura es similar a los inmuebles ubicados en Uxmal, Kabah, Labná y Sayil, sitios del Sur de la entidad, el cual cuenta con un excelente estado de conservación.

“Lo más característico del edificio son los recuadros que tiene así como las jambas, las cuales permiten acceso a los dos cuartos, cuyo interior es de estuco, y en una de las esquinas se encontró el arranque o inicio de la bóveda”, acotó durante la gira de trabajo presidida por el delegado de la dependencia federal, Eduardo López Calzada.

Asimismo, en la fachada hay columnillas y tamborcillos, los cuales forman parte de la decoración que separa cada uno de los paneles otros.

Incluso, en la parte de abajo hay una moldura de tamborcillos, es decir, el zócalo del edificio precolombino.

Peraza Lope remarcó que el Edificio de Las Celosías “es único en su tipo, al menos en el Norte de Yucatán, el cual “causa sorpresa el encontrar estos elementos en el sitio, ya que son edificaciones propias del estilo Puuc.

Dada la belleza del inmueble, estuvo habitado por una persona con un estatus social alto, aunque no fue un gobernante maya.

Comentó que durante el trabajo de campo que aún continúa se hallaron diversos edificios con arquitectura del Clásico Terminal (600-900 dC), cuyos elementos decorativos permiten un análisis comparativo con las construcciones del mismo período pero del Sur de la entidad.

Diversidad de hallazgos

Hasta el momento, en un área de dos kilómetros cuadrados, se hallaron seis basamentos y 30 estructuras menores, así como 38 entierros, cuya gran mayoría fueron de adultos, con diversas ofrendas.

Entre los elementos que comprendían las ofrendas están platos trípodes, algunos con jeroglíficos y otros con pinturas, uno de ellos de un mono, así como un cuchillo de pedernal, un objeto de obsidiana, además de otros hechos con concha, caracol, y huesos, así como vasijas de uso común, etc.

Incluso, llamó la atención de un objeto que bien pudo contener perfume, el cual formó parte de un collar.

También se detectó la fuente de agua del sitio, un cenote azolvado que está asociado a las construcciones.

El especialista comentó que el sitio está registrado en el Atlas Arqueológico de Yucatán con la clave 16Qd(7):221, pero “la gente que vive en los alrededores lo ha denominado”, nombre maya de la época colonial, el cual significa “Alma del hombre” o bien “Alma del ser humano”.

De hecho, a dos kilómetros de la zona arqueológica está la hacienda de nombre Texiol, que significa “Lugar del alma”.

Por su parte, el encargado del sitio, Wilbert Cruz Alvarado, reveló que durante el proceso de liberación de la estructura derrumbada, en la fachada del cuarto Sur aparecieron varias piedras piezas decorativas y estuco modelado.

Pero lo que más llamó la atención fue el hallazgo de un rostro antropomorfo que formó parte de la esquina suroeste de la habitación.

Todo parece indicar que se trata de Kin, dios maya del Sol, pero con aspecto de joven, y se le reconoce debido al tipo de ojos con voluta muy circular.

“La deidad era venerada en la estructura o en el sitio, eso se podrá determinar con la continuidad de los estudios”.

Recordó que los trabajos iniciaron hace cuatro meses, con un presupuesto de cerca de un millón de pesos, y se prevé concluir a principios de 2020.

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