Empresarios de Panamá Papers quieren instalarse en Yucatán

Empresarios vinculados con el Panamá Papers aprovecharán que Yucatán se convierte en un polo atractivo para la industria cementera, por lo que desean incorporarse a la competencia, para lo cual destinarían 60 millones pesos para la instalación y operación de una planta de molienda de cemento en Progreso, para venderlo en el sureste de la República Mexicana.

Los socios de la empresa Comercio para el Desarrollo Mexicano (CDM) del Sureste, Ricardo Alessio Robles Cerda y Carlos Alberto Tirado Enríquez son señalados por crear empresas en paraísos fiscales, además que sus nombres aparecen en la lista de los Panamá Papers.

Ante tal situación, diversas asociaciones de alarifes se muestran extrañados del rápido ascenso de Robles Cerda, ya que primeramente fue un empleado de Cemex, quien después de denunciar a la cementera por un boicot monopólico en 2004, se volvió en un empresario que ahora pretende competir con grandes empresas.

Incluso, creó las empresas Irkon Holding, Grupo Empresarial Alternativo y Grupo Baru del Norte en México, así como fue señalado de crear empresas en el paraíso fiscal de Islas Vírgenes a través de Futurvest Limited.

De acuerdo con el plan de la empresa Comercio para el Desarrollo Mexicano del Sureste, el proyecto consiste en la instalación y operación de una planta de molienda de (clinker portland), con el fin de vender cemento de construcción en versión granel ensacado.

El ex empleado de Cemex pretende invertir tres millones 100 mil dólares en la construcción e instalación de la infraestructura asociada a la planta de molienda de clinker portland para la Península de Yucatán.

“Logísticamente se puede recibir de manera eficiente materias primas como el clinker desde el puerto de altura de Progreso, además de permitir la venta a granel de cemento a las unidades que acudan a la planta, así como la distribución de cemento ensacado en los municipios costeros del estado de Yucatán”, agrega el proyecto de la respectiva empresa.

La compañía del empresario regiomontano instalará la maquinaria destinada al mezclado y molienda del clinker portland para su posterior venta como cemento.

Robles Cerda y Tirado Enriquez dieron de alta a Comercio para el Desarrollo Mexicano del Sureste el 23 de septiembre de 2010, en Monterrey, Nuevo León, por una duración de sólo tres años.

Posteriormente, los socios radicados en Monterrey cambiaron la duración de la sociedad por 97 años, la cual importa, exporta y distribuye todo tipo de mercancías de comercio exterior, así como comercializa graneles minerales y materiales para la construcción.

También, la firma cuenta con el objeto social de compra y venta de todo tipo de material destinado a la construcción industrial, comercial y habitacional, así como la importación y exportación de materiales, equipo y herramientas relacionados con la construcción.

La empresa regiomontana contempla que los trabajos de construcción e instalación de la planta de molienda de cemento no superarán el lapso de 12 meses, mientras que la operación es indefinida, toda vez que exista demanda de cemento en Mérida y municipios conurbados.

El primer cargamento de cemento, que trajeron en 2004 Ricardo Alessio y sus socios, Luis Bonales y Ricardo Camacho nunca lo pudieron desembarcar y vender en México.

En ese año, los empresarios importaron unas 26 mil toneladas desde Rusia en el buque Mary Nour, pero una serie de amparos, denuncias y embargos precautorios les impidió descargar el material.

El 20 de febrero de 2012, la Comisión Federal de Competencia Económica informó a través de un comunicado que Cemex perpetró e indujo una serie de acciones para impedir la entrada al país de 26 mil toneladas de cemento del buque Mary Nour.

La CFC impuso a Cemex establecer un código de conducta acorde con la Ley de Competencia y una multa de 10 millones 179 mil pesos, el máximo legal en el momento de la práctica.

A mediados de junio de 2012, Alessio Robles, afirmó que Cemex, empresa en ese entonces bajo el mando de Lorenzo Zambrano, continuaba con el boicot monopólico y presionó a empresarios jamaiquinos para que les negaran la venta de cemento.

“Apenas el año pasado se intentó importar cuatro mil toneladas de cemento en Jamaica, pero Cemex y sus socios bloquearon una vez más la venta y hacer cualquier negocio con CDM”, comentó el responsable de la importadora.

Ahora, el socio de la compañía CDM quiere vender cemento portland, el cual es empleado por la mayoría de empresas constructoras de Mérida y la Península.

“Para ejemplificar los usos que se le puede dar a este insumo de construcción, si a este se le añade polvo de piedra o sascab se obtendrá concreto, el cual es un material muy versátil en la construcción”, estableció.

Según el modo de elaboración del concreto se podrá usar tanto para construcciones ligeras como para granes edificios, y si a este se le añaden piedras se obtendrá hormigón, el cual es un material mucho más resistente que los anteriormente mencionados.

Además, si se le agrega una estructura de hierro, entonces se tendría un hormigón armado.

“El cemento en su gran mayoría está destinado a convertirse en concreto, por lo que existen empresas dedicadas a la fabricación de este, por lo que demandan cemento a granel”, explicó.

Agregó que el concreto cuenta con una fácil maleabilidad, por lo que puede adaptarse a una multitud de tipos diferentes de construcciones horizontales y verticales, así como es resistente al fuego y muy económico.

“El concreto también es resistente a la congelación y al agua, lo que unido a su bajo costo lo convierte en un elemento ideal para la elaboración de pavimento, que es otra necesidad que se demanda de forma constante en Yucatán”, añadió.

Reacciones

El representante del gremio de los alarifes, Javier Cahuich Petun, aseveró que Robles Cerda fue un empleado de Cemex, pero ahora, junto con su socio Carlos Tirado Enríquez, pretenden instalar una cementera en Yucatán.

“Es muy extraño el pasar de un trabajador a un empresario con una gran fortuna, por lo que se pone muy en duda el financiamiento para instalar una nueva cementera en el Estado”, acotó.

Resaltó que “la incógnita para uno de los quien afirma conocerlo y saber de algunos de sus negociaciones, es de como un ex empleado tiene el capital para instalar una planta de cemento”.

Expresó que estuvo involucrado en el escándalo de los Panamá papers, por el lavado de dinero de dinero sacado del país a paraísos fiscales en Panamá y otros países, así como de otro escándalo de corrupción coludido con funcionarios de Veracruz donde junto con otros de sus socios obtuvieron contratos a modo.

Advirtió que Yucatán es polo de atracción de “empresarios” inexplicablemente multimillonarios, pero sin carrera empresarial conocida, por lo que recomendó a las autoridades a efectuar una investigación para saber la forma de como obtuvieron tanto dinero.

Por su parte, Fernando Chan Castillo, líder contratista de Alarifes, pidió a las autoridades investigar a Robles Cerda, ex empleado de una empresa de materiales de construcción y a su socio, Tirado Enríquez, quienes pretenden instalar una cementera en el Estado.

“De la noche a la mañana, Robles Cerda pasó de trabajador a empresario, con una gran fortuna, de ahí la duda respecto al financiamiento para instalar una nueva compañía en Yucatán”, acotó.

Agregó que estuvo involucrado en el escándalo de Panamá Papers, por lavado de dinero, además que está involucrado en un escándalo de corrupción, coludido con funcionarios de Veracruz, donde obtuvo contratos a modo.

Chan Castillo consideró que sería conveniente que la Unidad de Investigación Federal lleve a cabo una averiguación sobre la legal procedencia de los fondos utilizados para tal fin, las graves afectaciones al medio ambiente que podría ocasionar el funcionamiento de una planta cementera en una zona demasiado poblada, cuyos habitantes se han manifestado en contra del proyecto.

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