El sistema de salud en Yucatán: con deficiencias para enfrentar al COVID-19

Un audio en poder de esta casa editorial, revela que nuestro sistema público estatal de salud no está preparado para afrontar la contingencia y que existe una gran irresponsabilidad por parte de quienes debieron difundir los protocolos para el caso y no lo hicieron en tiempo y forma

Por Consejo Editorial

Trascendió que hoy, un alto funcionario del sector salud estatal sostuvo una reunión con los jefes y coordinadores del hospital O’Horan. Un audio, que detalla los pormenores de esta reunión, revela que muchos, sino es que todos, de los responsables de llevar al cabo la difusión de los protocolos oficiales, para la atención de pacientes que presenten síntomas de COVID-19, los desconocían a pesar que desde hace un mes se los hicieron llegar.

El funcionario que dirigió la reunión les explicó a los médicos presentes cuales eran esos procedimientos para sean difundidos y aplicados de manera inmediata para no poner en riesgo al personal y a los otros pacientes e internos. Igualmente les preciso que cuentan con el material de protección necesario, como cubrebocas, gel antibacterial, mascarillas especiales y hasta delantales, sin embargo, este material solo se proporcionará al personal que va a tratar a los posibles contagiados con el virus y a los pacientes.

Una de las razones que argumentó el funcionario para sustentar la entrega selectiva de ese material es que el uso de mascarillas no evita el contagio, sino que sirven para que el contagiado no propague con facilidad el virus. La otra razón es que hay gente inconsciente, dentro del mismo hospital O’Horan, que se roba el material y se refirió a dos cajas de mascarillas que fueros sustraídas sin autorización del almacén.

Estimaciones del funcionario, según se escucha en audio, el virus infectará a casi toda la población del estado, toda vez que se trata de una cepa nueva del virus COVID y nuestro sistema inmunológico no tiene defensas para ello, sin embargo, el 80% de los portadores sólo presentaran síntomas ligeros como molestias en la garganta y/o dolor de cabeza, nada que dos paracetamoles no puedan aliviar. El otro porcentaje presentará cuadros sintomáticos parecidos a los de una severa gripe que requerirán cuidados más delicados, pero sin ser de gravedad. Según el funcionario, las situaciones graves solo se presentarán con aquellos que ya padecen afecciones difíciles y avanzadas, como enfermedades cardiacas, pulmonares o diabetes, por ejemplo. Es este último grupo el que dice el funcionario que es preocupante, pues según sus cifras, podrían llegar a ser hasta 500 personas, lo que rebaza por mucho la capacidad instalada que tienen en conjunto los hospitales de ISSSTE, IMSS y Hospital O’Horan.

El funcionario, según el audio, precisa aun más: la capacidad instalada en conjunto sólo asciende a 50 camas, lo que representa el 10% de los posibles infectados que requieran hospitalización. Sin embargo, de esas 50 camas, 40 ya están ocupadas con pacientes que padecen otras dolencias, por lo que la cifra final arroja un aproximado de tan solo 10 camas para atender a los pacientes graves infectados con COVID-19.

Nos queda muy claro que los responsables y el gobierno estatal ya cuentan con un pronostico y con proyecciones que arrojan cifras estimadas, la pregunta es ¿qué están haciendo para resolver este problema? ¿van dejar a su suerte a los pacientes graves y esperar a que mueran? El sistema estatal de salud no debe jugar con tanta irresponsabilidad con la salud de los yucatecos y el problema debe ser resuelto a la brevedad posible.

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