Covid continúa pegando a progreseños

Progreso.- Debido al cierre del malecón y a la ausencia de turismo en la zona de playa, el comerciante de hamacas Antonio “Pulpo” Canul de 52 años de edad tiene que regresar a sus orígenes: andar por las calles pregonando su producto.

Desde hace una semana se decidió regresar a las calles recorriendo y tocando de puerta en puerta, muchas veces sin éxito, pues la mayoría solo mira y pregunta los precios y no le compran porque no hay dinero en el puerto.

La falta de turismo lo está asfixiando por eso decidió tomar sus “chivas” y recorrer calle por calle, como en los viejos tiempos, cuando era niño.

Ayer estuve en el área de condominios en el oriente del puerto y en la comisaría de Chicxulub puerto y tuvo que dar una hamaca que tenía un valor de 650 a 350 pesos, ya que tenía que comer.

El originario de Tixkokob, cuenta que tiene 35 años tengo de venir al puerto, de estos 25 años son dedicados a la venta de hamacas y de residir en la ciudad lleva 15 años.
Espera que pase esta contingencia y vuelvan abrir el malecón, donde añora sus ventas sobre todo a los cruceristas; actualmente es secretario de la agrupación de vendedores “Guerreros del Malecón” donde sus agremiados están en otras labores, buscando el pan diario de manera honesta.

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