Conjuntivitis es muestra de ineficiencia de dos titulares de SSY

El secretario de Salud de Yucatán (SSY), Mauricio Sauri Vivas, empieza a superar a su antecesor, Jorge Eduardo Mendoza Mézquita, ya que ninguno de los dos ha podido detener el brote epidémico de conjuntivitis, y lo peor de todo, nada hicieron para controlar la patología.

A cinco años del brote epidemiológico de conjuntivitis en Yucatán, la molestosa enfermedad sigue sin control y tan sólo en 2019 se registraron cerca de 20 mil casos, reveló la Secretaría de Salud federal.

Pese a ello, hasta el momento, el sector salud aún no establece operativos de prevención de esta molestosa enfermedad, y mucho menos hay campaña de fomento de las medidas básicas de higiene.

Desafortunadamente, a lo largo de éste lustro, fue imperceptible la labor del sector salud para el control de éste mal, pues sólo se limitó a colocar las medidas preventivas en hospitales y en algunos autobuses.

Por quinto año consecutivo, la infección de la conjuntiva de los ojos afectó más a las mujeres que a los hombres.

Aunque a nivel nacional, la problemática registró una disminución, en el Estado ocurrió un incremento de cerca del cuatro por ciento, aunque a lo largo del año se mantuvo hasta las 13 entidades federativas con menor incidencia.

El fenómeno es consecuencia de las condiciones naturales, la mala aplicación de las medidas básicas de higiene personal ha provocado que desde 2015 a la fecha se mantenga el brote epidemiológico, problema que más afecta a las personas en edad productiva, y en segundo lugar, los menores de edad, en especial, los de educación básica.

En éste lustro, la contagiosa patología provocó que miles de personas tramitaran su incapacidad laboral así como el ausentismo escolar.

La conjuntivitis no es una enfermedad letal, pero si limitante y altamente contagiosa, de ahí la importancia de tomar las precauciones de higiene, pues una persona se puede infectar en varias ocasiones a lo largo del año.

Asimismo, la enfermedad se propaga en los sitios de alta concentración, tal el caso de las escuelas, los centros laborales, e incluso, en el sistema de transporte público de pasajeros.

La trasmisión es por contagio de directo, “el virus sale de las secreciones oculares por lo que al tocarse los ojos con la mano, el microorganismo está en las extremidades”.

El problema se debe a la actual condición climática de exceso de calor y de radiación solar así como por las falta de higiene entre las personas.

Durante 2019, en la República Mexicana se contabilizó un millón 23 mil 23 casos de conjuntivitis, con una disminución del 4.6 por ciento en comparación con las cifras cuantificadas en el mismo período de 2018, que fue de un millón 72 mil 696.

Mientras que en el Estado se diagnosticó 19 mil 981 casos, con un aumento del 3.7 por ciento, con respecto a 2018, cuando la suma fue de 19 mil 259 infectados.

El Estado de México fue la entidad con la mayor incidencia del año, con 106 mil 427 casos, con el 10.4 por ciento, seguido de la Ciudad de México, con 94 mil 551, el 9.2 por ciento, mientras que del otro extremo está Campeche, con ocho mil 142, y Colima, con ocho mil 928.

Los estados que conforman la Península de Yucatán estuvieron entre las 12 entidades federativas con menor incidencia de dicha patología, la cual afecta más a las mujeres que a los hombres.

Campeche se ubica en el primer lugar de menor incidencia, el 0.8 por ciento del total nacional, Quintana Roo está en el décimo peldaño, con 18 mil 147 infectados, el 1.77 por ciento, y Yucatán, en el doceavo sitio, con el 1.95 porcentual.

En cuanto al género, del total registrado en el país, hay 556 mil 973 mujeres, el 54.4 por ciento, y 466 mil 50 hombres, mientras que en Yucatán hay 10 mil 561 féminas, el 52.8 porcentual, y nueve mil 420 varones.

Antecedentes

El brote epidémico empezó en la primera semana epidemiológica de 2015, y hasta el momento no hay un control para este mal.

La SS federal informó que en 2012 fueron cinco mil 333 casos detectaron, al año siguiente fueron cinco mil 77, posteriormente bajó a cuatro mil 508, pero en 2015 fueron 20 mil 543 las personas infectadas.

Es a partir de ese período que no se ha podido controlar dicha patología, pues en 2016 fueron 20 mil 402 de individuos contagiados, en 2017 se registró la cifra más alta, con 92 mil 813, al grado que ocupó el quinto lugar nacional de incidencia.

De acuerdo con la estadística, en seis años, la cifra semanal más alta se registró en 2017, con 21 mil 121 personas infectadas, en menor medida fue en 2016, con 686 casos, asimismo, 666 en 2015, de igual forma, 621 en 2018, así como 598 en 2019, y 130 en 2014.

Mientras que la cifra más baja de casos registrados en una semana fue en 2019, con 183, seguido de 2018, con 185, así como 195 infectados en 2015; 200 en 2017, y 219 en 2016.

Recomendaciones

Finalmente, la SS federal recomendó a la población a contar con gel antibacterial, el cual se debe de utilizar después de utilizar monedas y billetes, pues bien pudieron utilizados por alguna persona infectada.

Incluso, una persona se puede contagiar al saludar a una persona o al agarrar cualquier objeto, provoca la propagación del virus y cuando uno se toca los ojos, de manera inmediata contrae la patología, para la cual no hay cura alguna, aunque existen medicamentos que controlan el dolor.

De tal manera, la población debe evitar el contacto frecuente de los ojos con las manos sucias.

Remarcó que la trasmisión es por contagio de directo, “el virus sale de las secreciones oculares por lo que al tocarse los ojos con la mano, el microorganismo está en las extremidades”.

Por ende, al saludar a una persona o al agarrar cualquier objeto, provoca la propagación del virus y cuando uno se toca los ojos, de manera inmediata contrae la patología, para la cual no hay cura alguna, aunque existen medicamentos que controlan el dolor.

“La enfermedad se propaga en los sitios de alta concentración, como el sistema de transporte (público) de pasajeros”, aseveró por lo que recomendó a la población a llevar consigo gel, y al momento de bajarse la unidad, de manera inmediata hay que limpiarse las manos.

“Son muchas las personas que abordan un autobús, y alguna persona infectada deja el virus en los tubos, los cuales son agarrados por numerosos pasajeros, de ahí la importancia de cortar esa cadena de trasmisión”, acotó.

Otro sitio de mayor propagación son las escuelas, y estableció que la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (Segey) destina recursos para que cada salón cuente con gel, el cual es colocado a todos los menores de edad.

“Las medidas básicas de higiene evitan numerosas enfermedades, por lo que al mantenernos saludable por más tiempo más se invierte menos en curarnos”, subrayó.

En cuando a los remedios caseros, se reiteró en la limpieza básica, y en dado caso de infección, de manera inmediata hay que acudir con el especialista, quien determinará si es viral o bacteriana, y en el segundo caso, de manera inmediata se aplica un antibiótico.

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